[Imagen tomada de la Web Betisweb.com]
Buscaba esta mañana esa chispa que prende las palabras, las enciende y da lugar a un fuego hospitalario en donde cabe la belleza.
Una vez más el pedernal de mi deseo cayó sobre mojado. Y yo continúo a tientas, sin luz ni verbo con que alimentarme.

No importa que hoy no haya sido posible. Mañana lo intentamos otra vez cuando se haya secado el pedernal y podamos volver a frotarlo para hacer una hermosa hoguera hospitalaria
ResponderSuprimirUn saludo.
Ambos, Antonio, luz y verbo, están ahí, esperándote.
ResponderSuprimirSu fulgor ya te alcanza de nuevo.
Abrazo
Tienes razón, Carmen. Aunque a veces parece imposible que uno vaya a ser capaz de volver a escribir una nueva línea que merezca salvarse. Gracias por el ánimo.
ResponderSuprimirUn abrazo.
Esperemos, Elías, que sea así. Aunque, como le digo a Carmen, a veces uno tiene la sensación de que hasta aquí hemos llegado. Luego, cuando menos se espera, ves que tampoco es así. Y ahí, en ese sube y baja, seguimos aferrándonos al verbo.
ResponderSuprimirUn abrazo.