Rastros (Busca por aquí cualquier entrada con palabras-clave):

lunes, 12 de junio de 2017

Mirando el mar



Frente al mar todo adquiere distinta proporción,
todo parece más insignificante, más pequeño;
cualquier duda, que fuera marejada, se diluye
en la suave cadencia de las olas que vienen,
con su rumor azul, hasta la orilla.
                                                       Contemplo el mar,
y me hundo en sus entrañas transparentes, me lleno
de su líquida luz, y mis pupilas
adquieren su color por un instante. El mundo, mientras tanto,
rueda que rueda, oscuro y sin posible,
mínima redención.
                                Estoy mirando el mar, me lleno todo
de su música eterna, de su brisa, de su sabor salobre,
y, mientras tanto, la vida, en otra parte,
acumula tragedias, cataclismos, derrotas.
Soy consciente de todo ese dolor mientras observo
la cadencia del mar, mientras navegan
veleros a lo lejos, y vienen voces
de niños en la playa. Soy consciente
de que el mundo nunca es azul, ni gira
en torno a esa tenacidad que muestra el agua,
ni podrá nunca ser, aun por momentos,
puro, como este mar, que ahora me aprendo,
y en el que me confundo y me transformo
al rítmico compás de su vaivén.


miércoles, 7 de junio de 2017

Salir de un Hopper, María Antonia Ricas

Salir de un Hopper
María Antonia Ricas
Ed. CELYA - 86 páginas
  
            En una cuidada edición, de pasta dura, Editorial Celya nos ofrece este libro de María Antonia Ricas, Salir de un Hopper, en el que la autora, a través de diferentes obras del pintor norteamericano, camina por los laberintos del "yo" y sus relaciones con el mundo.
            El libro, estructurado en tres apartados —Vistas con luz, Mujer al sol y Mujer con otros (este último, escrito en forma de prosa, aunque no menos lírica que los dos anteriores)— parte de diferentes cuadros del autor elegido para, a partir de ellos, trazar una nueva pintura donde la palabra cobra color, volumen, perspectiva... Los cuadros, descritos como entradilla antes de cada poema, son sólo un punto de partida porque, desde la imagen que trasladan, la poeta expone, sugiere, reflexiona. Y, al hacerlo, dota a los poemas de una luz especial, de una consistencia plástica que cala en la mirada del lector, que se adentra en el libro como pudiera adentrarse en un museo.
            Aparentemente, hay en esta escritura un afán de distanciamiento. El "yo" que apuntaba más arriba, se viste de otras voces en donde la segunda persona viene a conversar con la primera hasta, en ocasiones, dar en un "nosotros" que puede ser el resultado de ambos pronombres, pero también la mirada colectiva del lector anónimo que, en comunión con la poeta, participa a posteriori de su palabra.

            Podríamos apuntar muchas más cosas sobre este libro, diseccionar con más detalle su alma, apuntalarlo con un verso de aquí y otro de allá...; no es la tarea que este lector se ha propuesto. Me basta con dar fe de lo que es un gran libro de poesía. Me basta con volver a él y degustarlo de vez en cuando, con la mirada dispuesta al asombro, con el placer del que descubre el mar con los ojos de un niño cada vez que lo ve. 

miércoles, 24 de mayo de 2017

Hilario Barrero en Galería Cerdán

Mañana, a las 20,30 horas, en la Galería Cerdán, de Talavera de la Reina, presentado por Ángel Ballesteros, Hilario Barrero cerrará el ciclo de Poesía en la Galería 2017, con la lectura y presentación de su libro Educación nocturna, del que me hice eco en esta ventana el pasado domingo.

Del autor, la Galería, en su nota de prensa dice: 

Hilario Barrero (Toledo, 1946) es un poeta, prosista y traductor español residente en Nueva York desde 1978, ciudad en la que impartió clases como profesor en el Borough of Manhattan Community College de la City University of New York. Ahora es profesor emérito.

Como poeta obtuvo en 1999 el premio Gastón Baquero con “In tempore belli”, (Madrid, Verbum), Libro de familia y la editorial Renacimiento le ha publicado “Educación nocturna”, una Antología de su obra poética. La revista Clarín, de la que es colaborador, ha acogido igualmente su antología de poemas de Donald Hall, Ted Kooser y Jane Kenyon y la editorial Pre-textos otra antología titulada “De otra manera”.

En prosa ha escrito los diarios “Las estaciones del día De amores y temores”, “Días de Brooklyny” “Dirección Brooklyn”. “Brooklyn en blanco y negro”, “Diarios 2012-2013”. Es igualmente traductor de El amante de Italia, una selección de las Italian Hours de Henry James.

El prologuista de uno de sus libros, José Luis García Martín, dice de la obra de Barrero: “Su poesía es un canto doloroso de felicidad hecho desde la serenidad y la aspereza. La reflexión ante la vida y la muerte y el amor, y la austeridad en las formas lo acercan a una poesía clásica muy cernudiana: «Un poema más que un arma para el futuro es una navaja del pasado, una mano abierta para el presente y una eternidad basada en el instante de un amor para el futuro».

Hilario Barrero ha recibió el Premio de literatura de la Academia de Bellas Artes de Toledo 2014-2015 y es colaborador del periódico ABC en el suplemento cultural Castilla-La Mancha.

Por supuesto, desde aquí animo a todo buen degustador de la buena Poesía a no perderse esta oportunidad única de escuchar los versos del poeta en su propia voz. Estoy seguro de que nadie saldrá defraudado. 

domingo, 21 de mayo de 2017

Educación Nocturna, de Hilario Barrero

            Acabo de leer Educación nocturna, de Hilario Barrero, que, en edición de José Luis García Martín ha publicado Renacimiento en su hermosa Colección Antologías.
            Confieso que durante mucho tiempo de la obra poética de Hilario sólo conocía En tránsito, una breve colección de poemas que publicara en 1986, con el número 4, en aquel hermoso y fugaz proyecto del malogrado José Luis Reneo, Carpetas de Poesía Tesela. Desde entonces había tenido referencias suyas a través de su buen amigo Ángel Ballesteros y leído alguno de sus Diarios, pero nunca un poema nuevo salido de su pluma. Desde hace unos años, gracias a internet, el mundo de los blogs y, posteriormente, Facebook he podido acceder a alguna de sus composiciones poéticas; a Arras, publicado en sus Cuadernos de Humo, a sus valiosas traducciones. Y ahora, como quien dice con la tinta aún caliente, a Educación nocturna, que, conforme señala García Martín en el lúcido prólogo del libro, ... pretende ser una completa autobiografía poética. Y es, por eso mismo, un libro nuevo, no importa que algunos de sus poemas se hayan anticipado en otros libros; sólo ahora adquieren su verdadero sentido. Porque, efectivamente, podemos definir este libro como una descarnada autobiografía en la que el autor se nos presenta tal cual es, sin trampa ni cartón, sin afeites, ropajes, caretas ni disfraces: a cuerpo descubierto, dispuesto a confesarse en el poema y, por ende, delante del lector. Y su palabra es transparente, luminosa, rotunda y reveladora, de modo que, a través de ella, podemos traspasar las fronteras del yo y ser partícipes de los muchos caminos transitados. Caminos que comienzan en la niñez y se adentran en la adolescencia, juventud, madurez...; caminos en los que el deseo adquiere distintos nombres y por los que, en ocasiones, el autor transita al borde de un precipicio que a veces parece llamarle, y del que consigue escapar hasta alcanzar la luz. Apunta García Martín que el deseo y el tiempo son los dos protagonistas de este libro; también la muerte, apuntaría yo, aunque ésta acaso no sea sino otra faz del tiempo en su mudanza.

         Releyendo En tránsito entiendo que aquellos poemas están íntimamente ligados a estos otros; no sólo porque el autor sea el mismo; además, porque la poética desarrollada en Educación nocturna sigue fiel a la poética de En tránsito. Ha pasado el tiempo, el autor, como no podía ser de otra manera, es otro, el peso de los años se notan más en el libro que comentamos, pero el pulso poético, el orden de las palabras, la belleza rotunda del poema, palpita en ambos títulos con igual intensidad y sentimiento.

            Ojalá, en contra de lo que parece intención de Hilario Barrero, Educación nocturna no sea un punto y final en su tarea poética, sino una etapa más en el quehacer de un autor que, estoy seguro, aún tiene mucho por decir. 

domingo, 14 de mayo de 2017

Son como niños

[Imagen tomada de CNN España, en la Red]

Este mundo está indefenso.
Un loco aquí y otro allá,
y a ver quién tiene más... de eso
que pensamos sin nombrar.
"Que si yo tengo esa bomba
y un ejército..." "Y yo más.
Y si quiero te machaco."
"¿Que me machacas? Ja, ja."

Jugando con cosas serias,
sin importarles, están
tensando, ¡y cómo!, la cuerda,
Kim Jong-un y Donald Trump.
¡Qué dos genios ! ¡Qué estadistas!
¡Ojalá su iniquidad
no termine generando
un conflicto nuclear!

Este mundo está indefenso.
¡Ay, quién lo defenderá!

sábado, 13 de mayo de 2017

Arqueología de un milagro, de Jesús Aparicio

            Leo Arqueología de un milagro, de Jesús Aparicio González, que, tan amablemente, me remite con una más que generosa dedicatoria. Leo en silencio, a solas y sin prisas, encajando con ese lector anónimo al que se dedica el libro: A ese lector sensible, silencioso, solitario y lento. Y lo cierto es que disfruto cada poema, con el que me detengo a conversar; con el que descubro algo nuevo del mundo y algo nuevo de mí. Poemas de alto vuelo metafísico, en ocasiones, diría, parientes de la mística, los setenta y ocho poemas de este libro participan de la naturaleza, invitan a su observación y, desde esa mirada al exterior, regresan a lo más hondo del poeta, a lo más hondo de nosotros, que los hacemos nuestros durante la lectura. Porque un poema es de aquel que lo recibe con las manos abiertas y el corazón dispuesto a participar del asombro y la revelación. Así me he acercado a este libro, dispuesto a dejarme traspasar por su absoluta claridad, por la precisión de su palabra, por ese milagro que es siempre el hallazgo de un buen poema.
            Gracias, Jesús, por escribir un poemario tan bello. Gracias, por hacerme partícipe de tu geografía y tu paisaje interior, que es también un poco nuestro.
            Como muestra de lo dicho, con permiso del autor, cogido al azar, dejo aquí uno de los poemas de este hermoso libro.

EL TRABAJO DE LAS ABEJAS


Cargan ciegas con nuestro pasado,
lo polinizan en los márgenes
de este incierto presente
que ya no es
y serán sus frutos flechas,
leopardos huidos
a los que mordió la noche.

Vuelve lo que ya fue
hasta la cama de la reina.
Lo que pudo haber sido lo mataron
los pesticidas y nuestra pereza.

Las abejas son el reloj del mundo. 


domingo, 7 de mayo de 2017

Así fue




Con veintiocho grados de temperatura hemos presentado, como había anunciado, Paso a paso, la vida, mi último libro publicado por lf ediciones en su colección Libros del Consuelo, en la XXX Feria del Libro en Talavera de la Reina.


Sorprendentemente, a pesar del calor, la carpa ha estado prácticamente llena, y la presentación que ha hecho Arantxa Oteo, y que quiero compartir con cuantos pasáis por aquí, muy generosa. 

A ti, Arantxa, y a los amigos, conocidos y desconocidos que me habéis acompañado, muchas gracias. 

PALABRAS DE PRESENTACIÓN.- Arantxa Oteo. 


Buenos tardes, y bienvenidos a la vida que, paso a paso, nos regala Antonio del Camino.
Hace cuatro años era yo la acogida por esta feria. Junto a un grupo de entusiastas poetas y narradores presentábamos, de la mano de Pedro Tenorio, una antología con fines solidarios. Paradójicamente, la “nueva en esta plaza” da la alternativa al veterano y consagrado maestro, cuyo más reciente y muy generoso poemario también es solidario, ya que los beneficios de su venta están destinados a la ONG SBQ Solidario; y, desde luego, ninguna colección mejor que “libros del consuelo” podría albergar este pequeño tesoro de honestidad, bella hondura y bondad.

Antonio, haciendo, como acostumbra, gala de un proverbial dominio del verso, ha escrito un libro de madurez y sobria sabiduría. Solo alguien que ha vivido y amado el camino que los días y la edad le han brindado puede transmitir con tanta sencillez y, al tiempo, inmensa altura poética el milagro de lo cotidiano y el gusto por el dorado término medio renacentista frente a la necia fatuidad del vano y superfluo oropel.

Encontramos en Paso a paso, la vida ecos machadianos, nostalgia de los días felices y luminosos de la infancia y del camino labrado golpe a golpe, verso a verso. Descubrimos el autorretrato de un hombre que, como León Felipe, no puede cantar hazañas de un abuelo que ganara una batalla ni memorias de una casa solariega, sino que se ve, por suerte para nosotros lectores, “forzado a contar cosas de poca importancia”, como han hecho siempre los verdaderos poetas. Porque, de hecho, nos topamos con alguien que domina, y ama, el "viejo oficio del poeta", que decía Goytisolo, ese que "comienza en la idea, en el soplo sobre el polvo infinito de la memoria, sobre la experiencia vivida, la historia, los deseos, las pasiones del hombre".

En sus décimas, en sus sonetos, en su rica variedad de estrofas y rimas, Antonio nos presenta unos apuntes cotidianos en los que declara sus intenciones “en el afán sencillo de vivir y ser. Sin más dobleces. Sin misterio”; ni más, ni menos. Recorre la ciudad, la observa y analiza y la convierte en un trasunto de sí mismo. Ve pasar las estaciones y los años, y los vive, porque en su rueda encuentra "la sucesión de rostros (que) dieron en el que soy, en el que mira hacia atrás y, sobre todo, hacia el futuro". Goza con la palabra y con las cartas, incluso con las “que ahora entregan palomas internautas”. Reflexiona sobre la vaciedad, sobre el dolor (me conmueve especialmente su visión del alzheimer, sobre el que yo también he escrito porque tanto me ha dolido), sobre las ausencias, sobre la familia (tan tiernas, tan bellas, las palabras para Carmen, con quien, paso a paso, mientras la vida); sobre el pasado que ya va ocupando la mayor parte de nuestro tiempo, sobre el padre (y sus manos, y su pinza para que el pantalón no se enredara en la cadena de la bici); sobre el abuelo, el viejo cine y la no menos vieja escuela. Y todo este afán lo salpica de la ironía serena y de la ternura nostálgica que la experiencia, y la edad, nos dan. Contempla también las monedas del tiempo, la vida que se empeña en seguir su curso mientras nosotros nos quedamos, cada vez más ensimismados, en los recodos del camino, en el meandro del río, en las fechas señaladas. Y apuntes y monedas los enmarca en el umbral de su poética, con la que comienza el poemario, y en el final con el lector. Se cierra, así, un círculo perfecto: el poeta, que aspira al silencio, encuentra el sentido a su labor en la llamada del lector y, con Goytisolo de nuevo, le devuelve "las palabras reunidas a su auténtico dueño".

Decía María Zambrano que la melancolía es poseer las cosas por el palpitar del tiempo, porque tenemos de ellas lo que nos falta, y añadía Machado que se canta lo que se pierde. Antonio del Camino canta como pocos eso que la vida, paso a paso, nos quita y nos da. El poeta ha salido a la calle; démosle los lectores vuelo cierto a su latido.

En Talavera, a luna llena de abril de 2017.

Precisamente, hoy


Sin más palabras. Esta tarde. Quedáis invitados. 

viernes, 5 de mayo de 2017

Presentaciones



Esta tarde, a las 19,30 h., en la Feria del Libro que se celebra en los Jardines del Prado de Talavera de la Reina, se presentan los libros premiados en el Rafael Morales y Joaquín Benito de Lucas que convoca el Ayuntamiento de la ciudad. 

Correrá a mi cargo la presentación de Para volver al sur, de José María Muñoz Quirós, Premio Rafael Morales 2016. Lo haré por invitación directa del autor, y lo haré con gusto, puesto que es amigo y se trata de un buen libro, que me ha proporcionado excelentes momentos de lectura. 



También, en la misma Feria, el próximo domingo, 7 de mayo, a las 18 h., será la presentación de mi libro, Paso a paso, la vida, que correrá a cargo de Arantxa Oteo. 

Desde aquí invito a asistir a ambas presentaciones, convencido de que los asistentes no se aburrirán.