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lunes, 2 de febrero de 2009

Elogio de la lectura

Lo que quise decir con mi palabra
lo hallé dicho perfecto, de otro modo.
Vi mi imagen escrita en otros versos,
en otra dimensión que otros trazaron
en un latir de vidas paralelas
a mi vivir. Historias que abarcaban
mis propios sentimientos, que fluían
de la voz germinal de la belleza
con una exactitud que siempre quise
lograr en mis escritos. Pues si un día
busqué la explicación al laberinto
de la vida, la muerte o el amor,
sabed que no logré lo que buscaba,
que mis propias palabras fueron humo,
catedrales de arena derrumbándose
entre mis dedos, formas como agua,
espirales en fuga hacia mí mismo,
vanidad, ilusión, tal vez, fracaso...
Por eso algunas veces, mientras leo
los poemas de otro, si descubro
el resplandor de un verso que una tarde
en vano rastreé, y ahora se muestra
misterioso y perfecto, soy consciente
de que debo buscarme en otras vidas
que saben más de mí que mi memoria.

15 comentarios:

  1. Suele pasarle eso que dices, Antonio, a todo el que busca la imposible forma del agua; pero el modo en que lo dices no creo que nadie pueda superarlo.

    Un saludo, poeta.

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  2. Opino lo mismo que Antonio.

    En realidad, el poeta nada sería sin la memoria de todos los poetas a los que ah leido, pero esa memoria, cuando se funde con la propia experiemncia y con el ritmo particular de cada uno, constituye una manera de decir, en parte heredada, sí, pero enteramente personal y única.

    Esto es lo que pones de manifiesto en tus creaciones (poem = creación).

    Un abrazo

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  3. Podrías decirlo más alto y más claro, pero nunca más perfecto.

    Me apabulla la sensibilidad que deslizan tus versos, Antonio.

    Un beso muy grande.

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  4. Antonio, yo sigo pensando que mis versos están muy lejos de los poetas a los que volviendo una y otra vez y en los que, continuamente, envidio versos que me gustaría haber escrito. A pesar de todo, sigo escribiendo y constatando una y otra vez mi imposibilidad por alcanzar el poema imaginado y que nunca acaba de surgir.

    Gracias por leer.

    Un abrazo.

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  5. Manolotel, es cierto que somos consecuencia también de nuestras lectura y de una tradición, y que a ellas sumamos nuestra propia experiencia, pero, dentro de todo esto, luego están los resultados... y ésos son los que rara vez coinciden con mis expectativas...

    Gracias por visitar y por sus palabras.

    Un abrazo.

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  6. Luisa, ya lo creo que puede decirse más perfecto... ojalá pudiese. Hay un poeta actual al que vuelvo una y otra vez y al que le "envidio" muchos de sus versos. Curiosamente después de haber leído prácticamente toda la obra que llevaba publicada hasta hace tres o cuatro años, tuve la suerte de conocerle y de contar ahora con su amistad. Su nombre es Francisco Castaño. Te lo recomiendo.

    Como siempre, muchas gracias por tu atención.

    Un abrazo.

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  7. ¡A vé! este puede ser el segundo comentario que escribo en un blog en los últimos dos años (el primero lo he escrito hace cinco minutos un poco más arriba). Lo que pasa es que he leido este poema y no puedo evitarlo, no puedo evitarlo, no puedo... - que decía, insistente, John Malkovich en aquella extraordinaria interpretación - y tengo que decir algo aunque sea poco, deprisa y mal.

    Bueno, pues lo que yo quería decir es que leer tus poemas, independientemente de lo que digas que tiene mucho sentío, como siempre, es toda una experiencia. Me gusta mucho el fluir de tu técnica y cómo engarzas la música de cada verso.

    Manejas como nadie la palabra, amigo. Un placer leerte.

    Aladetroi.

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  8. Con tu permiso, Antonio, saludo a Aladetroi, y le doy un tirón de orejas por estar tan escondida... entre la niebladepepa... supongo.

    Aynnssss qué tiempos aquellosssss.

    Debes prodigarte más amiga. Te dejo un besito que me ha hecho mucha ilusión encontrarte.

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  9. ¡Hooola Luisa, qué alegría! (Esto ya empieza a parecerse a una salita)

    Es que no me gustan mucho los blogs, son más fríos, a mí me iba la marcha de los foros. Hace muchos años que no escribo en ninguna parte... o escribía, porque me estáis picando e igual vuelvo.

    A ver si me desperezo y me paseo por el tuyo.
    Besitos.

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  10. ¡¡¡Café para todos, oiga!!! ¡¡¡Y un poquito de bollería fina, que un día es un día...!!!

    ¿Acaso, también, un orujito? (aquí, muñequito con cara sonriente, que no sé si sale en este trasto).

    Abrazos a ambas.

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  11. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  12. Qué si, Antonio, que esta casita tuya es de lo más acogedora y coincidiremos con el café, pastelitos y el orujo que sea menester (yo de hierbas, porfi)más de una vez :)

    Aladetrés, corazón, asoma de vez en cuando, anda.

    Un besito para los dos por los viejos tiempos!!

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  13. Estimado Antonio, todo lo vivido y leido es simiente nuestra en el devenir de nuestros poemas, felicidades por tu blog, y gracias por aprarecer por el mío, un abrazo.

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  14. No sé por qué, había dejado sin respuesta estas últimas entradas.

    Luisa, totalmente de acuerdo contigo. A ver si entre todos sacamos de la niebla aladetrés a quien tan poco se deja ver.

    Reparto también ósculos. Por los viejos tiempos. (muñeco con sonrisa, porfa.)

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  15. Estimado Carlos: gracias por la visita y tu comentario. Cierto que todo cuanto vivimos y leemos (otra forma de vivir) alimenta nuestras obsesiones a la hora de intentar fijarlas negro sobre blanco. Otra cosa es que lo podamos hacer siempre con la claridad que uno ve (hablo por mí) en otros autores a los que vuelve reieradas veces.

    Un abrazo.

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