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lunes, 16 de febrero de 2009

Sonetos de París (1)




Versión revisada: (*)

París nos recibió con aguacero
pero ello no nubló nuestra alegría,
pues más allá del gris melancolía
vestía el amor la luz, de rubio acero.

Con la avidez curiosa del viajero
comenzamos a andar. Mientras llovía,
rezumaba en el aire la armonía
de la ciudad, pintada de febrero.

París se desbordaba en la mirada:
el Sena, el Louvre, bulevares, puentes…
la memoria de Eiffel. Y Notre Dame.

Y la tarde estival, difuminada,
era un matisse fulgiendo en nuestras mentes:
el resumen final de nuestro afán.


(*) Había apuntado por ahí mis dudas respecto a la primera versión. Vosotros juzgaréis.

12 comentarios:

  1. Un gran soneto para una gran ciudad. Saludos compañero.

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  2. Gracias, Antonio, por esta evocación poética de la ciudad de la luz. Nunca he estado en París más que en sueños, y gracias a tu poema hoy me he dado un nuevo paseo por allí.
    Un saludo.

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  3. Vaya. Os ha dado a todos por los sonetos. Muy lindo este de Paris. Un París compartido y esencial. Muy bien. Milagros

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  4. "La palabra invisible, hecha presencia": El soneto, con toda seguridad, podría mejorarse; en cuanto a la ciudad, no me cabe duda, de que, en esencia, es difícil: la armonía de sus construcciones, lo amplio de sus plazas y avenidas, sus bulevares, y su luz... un sitio al que siempre volver.

    Gracias por su visita.

    Un abrazo.

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  5. Estimado Antonio, nunca es tarde para visitar París, que, por cierto, ya sabes que bien vale una misa (dicho sea sin mucho sentido, y porque cuadraba bien, ahora que hablamos de la ciudad). Para mí, que, aunque no creas, me resistía a viajar a ella, supuso todo un descubrimiento.

    Un abrazo.

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  6. Milagros: el soneto no deja de ser un complicado artificio en el que hay que encajar una idea, ajustada a su correspondiente rima y en un número de versos, catorce, ni más ni menos. Un reto que, es, al mismo tiempo, un juego malabar en el que alguna vez podemos caer aquellos que no tenemos gran cosa que decir. Procuraré, por mi parte, ir repartiendo algún que otro poema que no se ajuste a tal horma.

    Gracias por la visita.

    Un abrazo.

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  7. El placer y honor es mio de contar con su visita
    muchas gracias...me encanto u espacio..
    lo leo y me quedo para seguirle
    un saludo
    LuNa

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  8. Yo aún estoy con las ganas de visitar París y con tu soneto, Antonio, haz hecho que me apetezca mucho más.

    Una gozada de soneto, si señor. ;)

    Un beso.

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  9. Convengamos, pues, LuNa, que nos seguiremos leyendo. Por mi parte, será un placer, sin duda.

    Saludos.

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  10. Luisa, el soneto, si somos objetivos, no le hace todo el honor que la ciudad del Sena se merece: todavía lo doy vueltas y acaso apunte algún retoque. Al margen de esto, aprovecha en cuanto puedas para darte una buena vuelta por la capital francesa: zapato cómodo, muchas ganas de andar, y con el asombro a cuestas, lo que no es difícil. Ya me contarás.

    Un cariñoso abrazo.

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  11. Conocí París ha muchas lunas solitarias; pero en este viaje en tu nave astrodigital, me ha parecido superior en todo. Gracias por el boleto!!!

    Lily

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  12. Lily, en primer lugar, disculpas. No sé por qué, tu comentario se me ha quedado atrasado y sin respuesta.

    Como siempre, bienvenida. Para mí es un placer poder acompañarte en este, tu nuevo viaje por París.

    Un abrazo.

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