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jueves, 16 de abril de 2009

Praia de Area


Sucesión de la luz: esto es el tiempo.
Hoy mar encadenado a su reflejo
que se extiende y reitera en puro azul.

Escucho
el golpe acompasado de las olas,
la leve efervescencia repetida
en un eco que se reinventa y sigue
incansable, tenaz, siempre certero.

¿Esto es el tiempo?
                               ¿O acaso
más allá de la luz y el azul,
del golpe de las olas y su eco,
el tiempo está en mi forma de mirar,
en mis cinco sentidos que comulgan
en este mismo instante
con este mar, con esta transparencia?

Miro
la extensión de la luz: agua sin límite
que trasciende mi propia percepción;
agua que es cauce, camino, voz y vida,
y que de pronto, en mi mirada, cabe,
completa, en su total infinitud.


Siento
la levedad intensa del salitre
en mis labios, el beso de la brisa
en mi rostro. Y aspiro
hasta llenar de aire mis pulmones,
hasta fundir en mar todo mi cuerpo;
de mar que es tiempo contenido y libre,
caballo desbocado en blanca espuma,
tiempo, que al tiempo de romper, recoge
mi pensamiento y mi razón:
mi asombro.

6 comentarios:

  1. Hola, Antonio.
    Me ha gustado mucho este poema, y también esa límpida imagen que lo acompaña ("Praia de Area" sería 'pradera de aire'?).
    No se me da nada bien comentar poemas, pero me quedo con la belleza y el asombro. Y tan sólo me atrevo a decir que el tiempo está en tu forma de mirar, que el tiempo real es atemporal o es de otra dimensión, que "el golpe acompasado de las olas" pertenece a una partitura desconocida.

    Un saludo.

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  2. Precioso Antonio. Escribes muy bien con un estilo muy cuidado y elegante. Me ha gustado mucho. El mar siempre es inspiración en su profundidad y plenitud. Un abrazo milagros

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  3. Estimado Antonio, celebro que te haya gustado el poema y te agradezco muy sinceramente la tarjeta de visita.

    "Praia de Area" es "Playa de Arena", y, ésta, concretamente (me refiero a la del poema) está ubicada en la costa lucense, en el término municipal de Viveiro, a unos cuatro kilómetros, aproximadamente, de su casco urbano.

    El poema es de hace unos cuantos años, cuando visité la zona junto a mi esposa y mis hijas. Fuimos en una época en la que ya habían pasado los agobios veraniegos y en la playa, a cualquier hora, apenas había gente: un verdadero gozo poder contemplarla con todo lo que guardaba (espero que siga) de paisaje natural y aún poco modificado por el hombre.
    Fruto de su contemplación surgieron estos versos que ahora, revisando textos lejanos han aparecido entre mis papeles y que me pareció oportuno compartir.

    Tus matices, respecto a su contenido, como siempre, oportunas y exactas.

    Un abrazo,

    Antonio

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  4. Amiga Milagros, muchas gracias por tu lectura y la generosidad de tus palabras. Como bien dices, el mar siempre es fuente de inspiración y, como concepto, se presta a múltiples interpretaciones. En este caso, mar/tiempo como dimension de nuestro propio fluir.

    Un abrazo,

    Antonio

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  5. Por fin tengo tiempo, Antonio. Tenía ganas de volver por aquí con tranquilidad.

    La primera estrofa es preciosa, estupenda... tanto que da pena que se acabe... me he entrenido en ella.

    Al final de la lectura del poema, casi podía sentir el salitre de la brisa sobre mis labios.

    Un abrazo.
    Laura

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  6. Laura, como siempre, bienvenida a este cuarto en penumbra. También a mí me parece que el poema arranca con fuerza, aunque me temo que acaso se diluya un poco en su desarrollo. En cualquier caso, quizá porque me recuerda al momento exacto que lo inspiró, es un texto con el que aún concuerdo, a pesar de esa sucesión de luz que, desde entonces, me ha perseguido (o he perseguido yo, quizá más correcto.)

    Un abrazo.

    Antonio

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