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miércoles, 5 de agosto de 2009

Desvelo

 


[Imagen tomada de http://letargoderos.blogspot.com/]


¿Por qué el desvelo, cuando llega, es turbio;
y la noche, más noche y nos acecha?
¿Por qué pasan delante de nosotros
sombras y sombras que nos envenenan?

¿Por qué todo es más fiero en el silencio,
todo más catastrófico; y resuenan
desde las cuatro esquinas de la cama
los caballos del miedo y la gangrena?

¿Por qué parece todo un laberinto?
¿Por qué las horas se suceden lentas?
¿Por qué no llega el sueño? ¿Por qué el alba
no viene a disolver tanta tiniebla?

Esta noche, la noche es un pantano
al que hubiesen abierto las compuertas.

15 comentarios:

  1. Hola Antonio, se ve que las vacaciones te sientan bien. Este poema es precioso. Un abrazo

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  2. Soneto renovado y siempre con la misma contundencia que lo "anega" todo. Llevo unos días de lectura de sonetos y aunque ninguno es igual a otro la verdad es que llegan a hacerse familiares y esperados. En este caso he de decir que el tipo de rima elegido así como el planteamiento, dan a este soneto un ambiente con una magia especial.

    Me ha encantado. El miedo, ese compañero invisible y tan sobón.

    Un abrazo.

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  3. Hola, Milagros. Más que por vacaciones, mi silencio ha sido consecuencia de una "parálisis verbal" que me frenaba irracionalmente a la hora de ponerme a escribir; parece que, por suerte, la voy superando.

    Un abrazo.

    Antonio.

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  4. Manolotel, aunque el poema se ha quedado en los catorce versos endecasílabos, no estaba en mi intención cerrarlo en ese número de versos. Comencé a escribirlo y él solo ha ido marcando asonancias, pausas, desarrollo y final. Me gusta ese calificativo de "sobón" que empleas para el miedo que, efectivamente, surgen cuando menos se espera, más allá del lejano territorio de la niñez.

    Un abrazo.

    Antonio

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  5. Es un gusto entrar a leerte, tu poesía y tu voz poética es exquisita.
    Te dejo mis abrazos.

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  6. Bien encontrado, Antonio. He estado a punto de colocar en la cabecera de mi blog esa imagen del Puente de Hierro. ¿Podrá ser una imagen de marca? ¿Un talaveranismo "ancien regimen"? Gracias por el poema

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  7. ¿Y por qué no te privan los embelecos de la noche? ¿Y por qué no te duerme la luz de las estrellas? ¿Y por qué no dejas a la luna que te arrulle? ¿Y por qué no abres los ojos y sueñas?

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  8. Porque te aferras al silencio interior. Te invito a que veas en mi blog una entrada que se llama "Quédate en silencio" Gracias por tan hermosos versos. Volveré.

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  9. Don Enrique, aunque con retraso, contesto a tu apunte. Me temo que, queramos o no, aquello de que la cabra siempre tira al monte debe de tener algo de cierto, y, al final, por un lado u otro, nos sale la querencia por la patria chica. En este caso, el puente fija espacios al tiempo que une caminos. Gracias por la lectura.

    Un abrazo.

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  10. Don Antonio: demasiadas preguntas, me temo, para algo que tiene una respuesta más sencilla (o, al menos, a mí me lo parece). A veces, una preocupación nos sobrepasa, y en la noche tiende a engrandecerse de forma irracional. Éso, a la postre, es lo que pretende recoger el poema. Luego está la otra noche: la de la luz de las estrellas, la de la luna arrullando, la del dulce sueño... pero, por desgracia, en este caso, no era ésta.

    Un abrazo.

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  11. Estimado Kuban, gracias por la visita y por tus palabras. He visitado tu bitácora y tomo buena nota de tus enseñanzas. También me asomaré de vez en cuando y dejaré tarjeta de visita.

    Un cordial saludo.

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  12. Hola, Antonio. Estoy regresando, así, con gerundio. Pero ya vuelvo.
    Me ha encantado este poema.
    Hay noches para todo: románticas, soñadoras, evocadoras. La noche es belleza; pero, qué razón tienes... también es ese pantano al que han abierto las compuertas. ¿Quién no ha sentido ese estremecimiento alguna vez en su vida?
    Me has evocado los bosques gallegos, la literatura romántica, las leyendas, las noches de chimenea y aullidos tras la ventana... Perfecto.

    Un beso,
    Laura

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  13. Laura, disculpa por el retraso de mi respuesta. La verdad es que este texto se había quedado atrás y no había reparado en que había un nuevo comentario. Sí, la verdad es que hay muchas noches en una sola noche (o en la Noche, con mayúscula).

    Gracias por tus palabras, y te reitero mis disculpas por el lapsus.

    Un abrazo,

    Antonio

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  14. Demasiadas preguntas para que yo te dé respuesta, pero me ha gustado leerlas.
    Y sí, hay noches que nos arrastran como las aguas de una tormenta.

    Saludos.

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  15. Quizá sea que la materia última del hombre esté hecha de preguntas. A veces, para nuestra tranquilidad, alguna respuesta viene a acallar tanto interrogante.

    Un abrazo,

    Antonio

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