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viernes, 30 de octubre de 2009

Avaricia




Cuando todavía se enseñaba en las escuelas lo que eran los pecados capitales, recuerdo que, aun resaltando la perversión de todos ellos, nos prevenían (al menos, en mi caso) muy especialmente del pecado de avaricia. Lástima que entonces aún no pudiera contarse con este excelente corto que muestra las perniciosas consecuencias de la misma. Cualquiera hubiera podido entender a qué se referían.

Disfrútenlo.

10 comentarios:

  1. pues sí, muy bueno

    Biquiños y buen finde!!!

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  2. Ejemplarizante, Antonio. ¿Y no sería posible, se me ocurre, distribuir estratégicamente, o incluso sembrar a voleo, un buen número de estos fantásticos blackholes por sedes de partidos, diputaciones, ayuntamientos, cosejerías y consellerías, generalidades...?

    AJR

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  3. ¿Condición inherente al ser humano?

    Saludos.

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  4. Ana María, la verdad es que, efectivamente, el corto es "buenísimo". Me pareció interesante compartirlo.

    Un abrazo.

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  5. Maruxiña, también te deseo un buen fin de semana. Y mejor semana...

    Un abrazo.

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  6. Señor AJnonimoR: ciertamente ejemplarizante, aunque no sé si hasta el punto de calar en la condición de tantos entes como pululan por las sedes endicadas.

    Un abrazo.

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  7. "¿Condición inherente al ser humano?", dixit Emilio.

    Posiblemente, don Emilio, posiblemente... En cualquier caso, el corto, me parece buenísimo.

    Un abrazo.

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  8. Pues viendo lo que estamos viendo, hay mucho qeu no estuvieron ese día en clase, porque ¡ojo la de avarientos que hay! Yo la lección del avariento la aprendí oyéndole una copla a mi padre que decía: "a la puerta de un rico avariento llegó Juesucristo y limosna pidió y en lugar de darle una limosna los perros que había se los achuchó, pero quiso Dios que los perros al momento rabiaran y el rico avariento pobre se quedó".
    ¡Lástima que estos que se lo llevan crudo no tengan un dios justiciero que al momento de meter la mano les echara los perros!

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  9. Vivir para ver, Don Antonio. Hermoso romance el que citas. Yo lo conocí en la voz de Joaquín Díaz. Y sí, falta haría un cepo universal en el que tamaña fauna tuviese "acomodo".

    Un abrazo.

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