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martes, 6 de octubre de 2009

Buscando la salida



[Imagen: Acuarela/Collage sobre cartón (12 x 10,5 cms.) de ROMERAL. 
Serie: "Buscando la salida"]

Me sorprendo ante mí, conmigo a solas;
enredado en monódicos discursos
para explicar lo que quizá no tiene
respuesta ni razón: esta locura
que ya va siendo antigua, y se reduce
a querer encerrar a la palabra
a solas con la sangre, sin testigos,
sin rostro ni coartada... Hubo un tiempo
en que escribir un verso era sencillo,
un juego adolescente que encerraba
sueños de gloria, nombre, trascendencia...;
ingenuidad, en suma, de unos años
que alguna vez me digo que he perdido
entre nubes y sombras y fantasmas.

Más tarde fue distinto. Como abrirse
las venas, o algo así; como quedarse
a solas con un rostro que interroga,
que escruta en lo más hondo, que parece
condenarme al destierro de mí mismo.

Una lucha sin tregua, cuerpo a cuerpo,
con lo imposible y con la perfección.

11 comentarios:

  1. pocas veces me he sentido identificada en los versos de un poema, como hoy me he visto caer en los tuyos.

    hoy no podría decirte si es precioso, o si su fuerza es grande, si me gusta o deja de hacerlo, hoy sólo puedo decirte que lo leo y lo siento parte de mí.

    gracias.

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  2. Llego aquí por interpósitas páginas, como suele llegar la gente que hojea el universo sin moverse, desde una silla de la casa. Me va gustando lo que he leído. Comparto pensamientos.

    Saludos

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  3. Porque la salida, puede que la tengamos dentro
    y no vemos, no encontramos o quizá no queramos salir. El hecho es que nos llevamos toda una vida para aprender a escribir y no lo conseguimos, siempre buscando, al menos ese es para mí el hecho de escribir: movimiento, desaliento, búsqueda. Tu poema lo designa perfectamente.

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  4. bastet:

    Pocos halagos mejores para un autor -creo yo- que la identificción del lector con sus escritos. Si en este caso ha sido así, la recompensa es suma. Gracias por estar ahí, y gracias por tus palabras.

    Un abrazo,

    Antonio

    (repito mi respuesta, ya que, una vez lanzada, me di cuenta de que había omitido una palabra y quedaba difusa.)

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  5. juanaragón:

    Me alegra tu visita, y siempre es satisfactorio ver que lo que hacemos es compartido por otros. Anima a seguir.

    Bienvenido. Siéntete como en casa. La puerta está abierta.

    Un abrazo,

    Antonio

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  6. Ana María:

    creo que lo defines muy bien: "movimiento, desaliento, búsqueda..." Siempre buscando el poema perfecto que, ojalá, no encontremos nunca, porque, de hacerlo, no nos quedaría otra que dejar de escribir... y, entonces, el mundo se nos volvería algo más oscuro e inhabitable.

    Gracias por tus palabras.

    Un abrazo,

    Antonio

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  8. Este Antonio, el del camino
    donde el escritor se topa
    con un término y galopa
    a encontrar a su vecino.
    Este Antonio, poeta fino,
    que cuando el verso coloca
    y uno se lo echa a la boca
    sabe a román paladino.
    Este que busca y rebusca
    para evitar que sea brusca
    cada poesía que labra
    Este escritor peregrino
    es Antonio del Camino:
    escultor de la palabra.

    Un abrazo, amigo.

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  9. Y éste es don Manolotel,
    el que, a la chita callando,
    vuelve a mostrar que, rimando,
    muy pocos pueden con él.
    Sin presumir de cartel,
    es, en el verbo, ambidiestro;
    domesticado su estro,
    su palabra es claridad;
    mas, en generosidad,
    destaca aún más el maestro.

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  10. Buen texto, Antonio.
    Ese profundizar en las letras, ese paso del tiempo y los cambios que nos afectan, esa lucha como expresas en los dos últimos versos me ha gustado y mucho.

    Saludos.

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  11. Gracias, Emilio. Es un placer encontrarme con tu tarjeta de visita y tu forma de diseccionar los textos. También, con tus preguntas, sugerencias o rectificaciones. A todo estamos abiertos; que de todo se aprende.

    Un abrazo,

    Antonio

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