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jueves, 10 de diciembre de 2009

Y tu aledaño

[Imagen tomada de Google: bahaisalicante.blogspot.com ]


Pasan los años. Miro atrás y veo
uno tras otro a los que he sido, cada
rostro que se prendió de mi mirada
y dejó, con su adiós, su camafeo.

Tras un rostro feliz, un rostro, reo
de aquella adolescencia atormentada;
la soledad, sin fondo, deshojada
en silencios, poemas y deseo.

Y el tiempo, transformando imperturbable
los rasgos de mi piel. Y año tras año
una tristeza antigua e incurable

corriendo por mis venas. Y un extraño
en mis ojos. Después, el imborrable
encuentro con la luz. Y tu aledaño.

7 comentarios:

  1. Y yo me inclino. Como uno de esos actores veteranos que corresponden al público que aplaude, acabada la obra. Y, como yo ahora, acaso piensa: "no es para tanto".

    Un abrazo.

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  2. A mí me ha parecido un magnífico soneto, claro que cada uno tenemos nuestra medida para calibrar lo bueno, pero si no te parece mal, déjamen que yo también lo aplauda.
    Un abrazo.

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  3. Y que todavía haya algunos que critican los sonetos y dicen que están anticuados y... no sé cuantas tonterías más ¡ja! Un soneto bien hecho es una maravilla y tú lo demuestras con éste.

    Un lujo.

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  4. Terly y Luisa, gracias por la visita y vuestro generoso criterio.

    Un abrazo a ambos.

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  5. El tiempo a cámara lenta en este hermoso poema en el que se oye la gota en la clepsidra como en un espacio hueco se oye la atronadora soledad.

    Sí, allí donde rescatamos la palabra para darle la forma de lo impalpable.

    Un abrazo Antonio.

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  6. manolotel, un abrazo amigo también para ti. Gracias por dejar este signo de complicidad.

    Antonio

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