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martes, 26 de enero de 2010

Antídoto


 [Imagen tomada de la Red: www.educa.madrid.org]

A veces nos traicionan las palabras,
que muerden como perros, o destilan
venenos que se adentran en las venas
y contaminan nuestro corazón.

Menos mal que el amor tiene el antídoto
capaz de doblegar tanta ponzoña:
la mano, siempre abierta. Y nuestro abrazo
dispuesto, generoso, hospitalario.

18 comentarios:

  1. ¡Qué bueno ese título! Aporta fuerza a una reflexión profunda. Es cierto que son peligrosas. A veces, muy peligrosas. Por eso, quizás, haya que tratarlas con tanto mimo.

    Un besazo, Antonio.
    Laura

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  2. Totalmente de acuerdo contigo Antonio, más gracias por devolvernos la fe en una humanidad, cada vez menos humana.

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  3. Excelsos versos. Te felicito.

    Un placer leerte.

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  4. Que fuerte... de casualdad me detengo en este blog y me descubro esta primera poesía tan fulminantemente auténtca que... que ha despertado mi admiración .

    Con cariño, esencia.

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  5. Menos mal que hay antídoto: para la sombra, el sol; para el día, la noche; para el haz, el envés; para la furia, la templanza; para el bien, el mal... También las palabras son capaces de herir y de salvar. El poder de los buenos sentimientos prevalecerá sobre la negatividad. Me uno a tu deseo.
    Abrazos

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  6. Qué razón tienes, Antonio. Cuántas veces el abrazo de Tisbe fue antídoto para tantos venenos cotidianos. Qué grande ese refugio que es el abrazo del amor.

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  7. Sí, cuantas veces nos tricionan las palabras, aunque a veces no existe el antídoto del abrazo solidario del consuelo.
    La foto de la estructura del ADN me soprende en este poema.
    Un beso

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  8. La ausencia de comprensión no implica necesariamente la carencia de lógica.

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  9. ¡Bendito amor que todo lo puede!...
    Un abrazo.

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  10. Laura, una vez más, gracias por tu visita y tus palabras. Me gusta eso de "tratarlas con tanto mimo". ¿No es, en definitiva, el sueño de todo poeta? (lo del sueño, cogido del famoso "Sapo cancionero": muñequito con sonrisita cómplice).

    Un abrazo.

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  11. Elizabeth, ha de quedarnos, por fuerza, la esperanza... gracias por tu visita.

    Un abrazo,

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  12. Salvador, el adjetivo "excelso" es demasiado "excelso", pero se agradece sinceramente.

    Un abrazo,

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  13. Esencia, bienvenida. La puerta está siempre abierta. Y suelo tener siempre café calentito y pastas de té. Reitero: bienvenida, amiga.

    Un abrazo.

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  14. Esmeralda, muy ciertas tus palabras. Como casi todo en esta vida, el bien o el mal de las palabras está en función de la intención con que se usen. Sin embargo, en el caso concreto de las palabras, es más complicado, ya que interviene también de qué manera se interpreten. Gracias por dejar tu tarjeta de visita.

    Un abrazo.

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  15. Píramo, ¡y qué suerte tener esos brazos que nos acojan! Vaya un abrazo amigo.

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  16. gaia56, si no recuerdo mal, es la primera vez que visita este Verbo y penumbra. Bienvenida. También es cierto que hay veces que ese abrazo no llega... pero nunca hay que perder la esperanza.

    Sobre la imagen, digamos que me pareció oportuna.

    Un abrazo.

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  17. Esta "Ana Obregón", ¿es la bióloga, o alguna filósofa a quien le gusten los acertijos?

    En cualquier caso, bienvenida. Y un abrazo.

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  18. Terly, ¡bendito amor! Gracias por tu apoyo.

    Un abrazo.

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