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sábado, 9 de enero de 2010

Laberinto


[Imagen tomada de Google: Blog "Habla Sonia Luz"]

 
De qué se escribe, cuando uno quiere hacerlo y nada
                                                                 [se le muestra.
Cuando escoge palabras y se vuelven vacías de repente.
Cuando el silencio está preñado de cuchillos, y la tarde de bruma.
De qué se escribe, cuando se mira al corazón, y este tan sólo late.
De qué, cuando dices “de qué”, y todo está tan quieto.
Cuando la estilográfica no sigue los dictados que la mano le dicta.
Cuando los dedos no responden y la mente deambula
                                                [por la ciudad perdida.

Más de una vez, te miraste vacío en ese espejo de impotencia
                                                          [y desastre.
Y empuñaste los remos de tu barca hundiéndolos con ímpetu  
                                                          [en las aguas.
Y las aguas se alzaron en caballos de espuma y borbotones.
Y de ellos surgían palabras como ahora.
Y no sabías de qué, pero escribías.
Porque —lo sabes— escribir se hace pan que te alimenta.
Y luz que abre el portón de los caminos.
Y alguna vez, también, es laberinto, en el que te persigues  
                                                          [y te pierdes.

20 comentarios:

  1. Veo que empiezas a labrar, y lo haces profundo, para que la semilla aproveche el jugo. Me encanta. Saludos

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  2. Cuando uno se pregunta: "De que se escribe"
    y lo hace como tú, solo queda quitarse el sombrero.
    Besotes y felicitaciones

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  3. Se escribe como lo haces en cada post.
    Excelente.
    Placer leerte.
    Un abrazo.
    Alicia

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  4. Me parece genial lo que has escrito y cómo lo has escrito. Un abrazo

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  5. ¿Habrá alguien que no haya sentido esos dolores? yo creo que no, que cualquiera de los que decidimos en algún momento que escribir es algo indispensable en nuestra vida, ha sentido esa impotencia cuando nada llega o lo que llega no se transforma y fluye en palabras. Esas esperas duelen y mortifican, pero... no son eternas, ese es el puntito de azúcar.

    Y la prueba nos la dejas para nuestro uso y disfrute.

    Me ha impactado:

    Cuando escoge el silencio
    se escribe “de qué”
    la mano
    deambula más de una vez
    en las aguas de espuma
    como ahora
    de qué
    pan
    luz
    laberinto

    y te pierdes.


    Ufff! sin respiración estoy. Sencillamente precioso, Antonio.

    Muchos besos.

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  6. También había seguido, por obvia señalización y querencia hacia el lado infrarrojo del espectro, ese mismo camino en el laberinto que señala Luisa y, como a ella, me impactó el poema dentro del poema, la almendra o la semilla dentro del caparazón: una forma original y lúcida de decir más con menos palabras, una incitación a vivir dentro de un texto que dice, precisamente, su dificultad para decir. O sea, lo que "escoge el silencio". Excelente poema. Un abrazo.

    Alfredo

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  7. ¡¡me encanta este poema!!

    Dices:
    "Y alguna vez, también, es laberinto, en el que te persigues y te pierdes."

    Yo añadiría ahora para mí y con tu permiso

    "Y alguna que otra vez, en él te encuentras."
    yo mucha veces "me encuentro" escribiendo.

    Gracias

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  8. Y dentro del laberinto
    la mirada se pierde
    como aguja en el pajar
    se pierde...
    se pierde.
    y los recuerdos se hunden
    y la intuición pende de un hilo
    que llena al caer
    de versos el vacío.

    Besos y amor
    je

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  9. Chaconi:

    gracias por estar ahí, atento a la cosecha; por tu generosidad. Seguimos en el surco.

    Un abrazo.

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  10. Gracias, Elena, por tu generoso juicio. Escribir es un continuo aprendizaje. Y en eso estamos.

    Un abrazo.

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  11. Alicia, cada uno escribe como sabe; o como puede... Como le digo a Elena, en eso estamos. Gracias por estar al otro lado.

    Un abrazo.

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  12. Milagros, "genial" es un adjetivo demasiado grande, sólo justificable en este caso, por tu generosa lectura.

    Un abrazo.

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  13. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  14. Luisa, supongo que esa impotencia ante la palabra que no llega, o la idea que no acaba de expresarse con toda la precisión deseada, es, como bien dices, algo común entre los que nos damos a esto de escribir. Curiosamente, el poema surgió después de algún tiempo de sequía; sin saber desde dónde brotaba ni hacia dónde corría. Luego, una vez escrito, me dio por "jugar a hacer otra lectura", cogiendo una palabra de aquí y allá y, para mi sorpresa, surgió ese otro poema que quiere escapar del laberinto: más concentrado, y no sé si sugerente.

    Un abrazo

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  15. Alfredo Anónimo:

    Se agradecen los elogios y esa disección del poema que leo con placer. En este caso, sin embargo, si haylo, el mérito del texto habría que dárselo a las Musas. Tengo la sensación de que fui escribiéndolo por delante de lo que la razón pudiera dictarme. No sé si el detalle será bueno o todo lo contrario, pero en el texto no hay rectificada ni una palabra, ni una coma. Después, como le digo a Luisa, vino ese "juego de lectura" que dio en el otro "decir".

    Un abrazo.

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  16. Gonzalo:

    Un placer verte por este rincón de penumbra. Como a los anteriores amigos, te agradezco tu generoso criterio.

    Coincido contigo en que más de una vez "nos encontramos en lo escrito". O nos "reencontramos". O "nos descubrimos". Escribir, a la postre, además del elemento lúdico que tiene (que yo creo que lo tiene), supone indagar: afuera y adentro; buscar respuestas que, como en este caso, muchas veces nos llegan al margen de nuestra propia intención.

    Un abrazo.

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  17. Sedemiugse:

    Sé bienvenida a este "cuarto de estar" de verbos y penumbras (así vine a definirlo, más o menos, cuando comencé la andadura de esta bitácora).

    Gracias por la visita, y, más aún, por ese poema que me dejas de regalo, y desde el cual se precipitan los versos para llenar el vacío.

    Un abrazo.

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  18. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  19. dijo...
    Hay que ver, Antonio, qué bonito escribes cuando no sabes qué escribir.
    A veces yo también me hago esa pregunta y hace unos días escribí este soneto... Versos y rimas, no poesía como en tu caso.

    AL BORDE DE LA LOCURA
    .

    Si al buscarme no me hallo, ¿dónde estoy?
    mi vida empieza a ser un espejismo,
    un desastre, un siniestro, un cataclismo
    que hace que me pregunte; ¿vengo o voy?
    .
    Mi duda es si el futuro no es ya hoy,
    al ser hoy el mañana de ayer mismo,
    de ese ayer que es un puro antagonismo
    del porvenir que… ¿me dirá quién soy?
    .
    Mi mente es toda niebla, está confusa,
    navega por músicas celestiales
    capeando imaginarios temporales
    .
    de blancas, negras, corcheas o fusas.
    Y es que por más que exprimo el intelecto
    del Helicón no acude ni una musa.

    Un abrazo.

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  20. Estimado Terly, gracias por tus palabras, y por el generoso regalo de ese soneto que dejas en este rinconcito. Me llama la atención de este, esa rima en blanco de intelecto, que rompe con la norma clásica de tan perfecta forma.

    Un abrazo,

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