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jueves, 4 de marzo de 2010

El jugador



 [Imagen: Solitario 'del ama el cura'   ©   A. C. G.]



Tampoco en las cartas veía su destino. Quizá por eso mismo hiciese tantos solitarios.

6 comentarios:

  1. Nunca lo había visto así... feliz desvío, éste, el literario, que acomoda la cotidianeidad a lo extraordinario.

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  2. Quizá no tenía que verlo para no dejar de buscarlo...

    Un abrazo.

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  3. !El destino tiene tantos recovecos!! Serpentea caprichosamente, en cada luna ofrece un signo nuevo... Juguemos mejor al solitario.

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  4. Gracias, Laura, por tu lectura.

    Un abrazo.

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  5. Posiblemente, Paloma, el hecho de no conocerlo nos lo ponga más fácil: sería terrible, pienso, saber nuestro destino de antemano. (Y mucho menos interesante.)

    Un abrazo.

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  6. Y, además, cuánto puede aprenderse de un solitario y los caprichos de la suerte...

    Un abrazo, Esmeralda.

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