Rastros (Busca por aquí cualquier entrada con palabras-clave):

miércoles, 24 de marzo de 2010

Gula

[Esta escultura se encuentra en un restaurante de Mieres llamado La Violeta 
y es propiedad de los hermanos Permuy.]


Basaba ser feliz en el exceso. La gota fue su juez.

6 comentarios:

  1. No, si ya lo decía mi abuela..."El infierno lo tenemos en vida". Eso le pasó al de la gula, por lo que veo. Fue juzgado por sus excesos.
    Bien, Antonio. Me gusta ese recorrido por los pecados capitales.
    Saludos

    ResponderEliminar
  2. Estos pecados parecen provinciales. Veo que vas del soneto al aforismo. Veamos dónde nos llevas.

    ResponderEliminar
  3. Esmeralda, tu abuela coincidía con Celso Emilio Ferreiro, en uno de sus poemas de "Cementerio Privado". De memoria, venía a decir algo así como que "Uno que volvió dijo que el infierno existe / pero que está aquí / y no se llama infierno."

    Celebro que te sea grato este tránsito "breve" en torno a tales no sé si pecados o pecadillos...

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Enrique, o, al igual, pueblerinos..., por reducir aún más.

    ¿"Ande" os llevo? Tendría que saber "ande" voy.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Siempre es la "gota" la que colma el vaso...

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Pues sí, sin duda sería mucho mejor versión que la expuesta. Ya me lo había apuntado también mi amigo el posadero:

    "Basaba ser feliz en el exceso. La gota colmó su vaso."

    Un abrazo.

    ResponderEliminar