Rastros (Busca por aquí cualquier entrada con palabras-clave):

domingo, 7 de marzo de 2010

La lluvia, que no cesa

 
[Imagen tomada de Google:http://lacomunidad.elpais.com] 

También esta mañana
la luz es gris:
                    la lluvia
cae;
         el día
se va deshilvanando
con las aguas,
mientras mi corazón
viste de invierno
y una tristeza inexplicable,
sin cuerpo ni verdad,
dicta estos versos
que también son tristes,
tristes,
             tristes…
y llueven
len
      ta
          men
                  te
por la página gris.

10 comentarios:

  1. Tristes y hermosos versos. Fue un placer leerte. Saludos, cuidate.

    ResponderEliminar
  2. Gracias, Poetiza, por tu visita y tus palabras.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Se puede sentir la inexplicable tristeza en la cadencia de los versos. Precioso.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  4. También esta mañana
    la luz es gris:
    la lluvia
    cae;
    el día
    se va deshilvanando
    con las aguas,
    mientras mi corazón
    viste de invierno

    Lo bueno de la vida, es que nos aporta estaciones; invierno, verano, otoño y primavera... Amigo Antonio ¿Quién se niega a retoñar en la primavera? Por eso es menester estar siempre atentos a las caídas de las hojas
    y a los brotes de las nuevas primaveras.
    Bicos,
    Rosa María

    Te invito a pasar por mi blog.
    http://poemas-rosamariamilleiro.blogspot.com/
    7 de marzo de 2010 13:

    ResponderEliminar
  5. Hay días así .Sobre todo en este duro invierno.
    pero hay augurios de una primavera explosiva. así que impediremos que la tristeza use sus gafas oscuras. Un abrazo poeta.

    ResponderEliminar
  6. Gracias, Paloma: siempre tan generosa en tus comentarios.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Rosa María, gracias por la visita y tus palabras. Aunque ya he hecho una primera visita a tu blog, prometo volver con más detenimiento. Te agradezco tu invitación.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  8. Milagros, ya lo creo que llegará la primavera. Y será explosiva, como dices (para bien, y para mal: que se lo pregunten a los alérgicos...)

    Un abrazo también para ti.

    ResponderEliminar
  9. ¿Qué tendrá la lluvia que tan melancólicamente deja su huella en nuestras almas? Quizás esa música de plomo, quizás el color que expande, quizás esa sensación de impotencia por no ver la luz. En cualquier caso, inspira bellos poemas como el tuyo.

    ResponderEliminar
  10. Tienes razón, Esmeralda. Yo creo que algo de todo eso que dices, tiene la lluvia. Pero ya este invierno, largo largo, cambiaría inspiración por dos días seguidos de sol primaveral... Todo llegará. Supongo.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar