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martes, 30 de marzo de 2010

Soliloquio en torno a los fragmentos de inventario

[Imagen: El Pensador - Rodin]


     Conforme dejo rastro de mí en estos fragmentos de inventario, me pregunto si servirán para algo; mejor dicho, si le servirán a alguien que no sea yo mismo; incluso, me pregunto también de qué me sirven.

     Servir (¡qué verbo!) Voy al diccionario de la R.A.E. y encuentro diecinueve acepciones, demasiadas para trasladar aquí. No obstante, me quedo con la sexta (que ahora, en estas líneas, no es un canal de televisión), puesto que recoge la intención que doy a ese servirán de mi pregunta: “Aprovechar, valer, ser de utilidad”. Y aquí, consecuentemente, viene el segundo interrogante: ¿qué utilidad puede dar nadie a mis recuerdos; a estas pequeñas anécdotas que dejo y de las cuales no se pueden sacar conclusiones morales o filosóficas; y ni siquiera son divertidas? ¿A cuento de qué, entonces, acudir cada día a este océano virtual para lanzar botellas al azar con estos mensajes, que no son mensajes, puesto que no informan ni enseñan ni advierten de nada que pudiera interesar a su hipotético destinatario? Pienso en ello. Y concluyo que a mí sí me sirve (escribir los mensajes), puesto que de alguna manera, aun a sabiendas de que no deja de ser algo engañoso, estoy con ello fijando el tiempo, deteniéndolo, de modo que quizá, no sé, desde otra dimensión (llamemos dimensión a la memoria y el recuerdo) puedo volver a vivir la vida del que fui y ahora no soy, del niño que a través de aquellas vivencias, de las enseñanzas recibidas, del aprendizaje de aquellos años, desembocó en el hombre que ahora escribe y revive tales anécdotas, y se pregunta por su significado y su aprovechamiento. Bien, a mí, me sirve. Pero, ¿y al lector? (si hay lector), ¿de qué puede aprovecharse? No puedo saberlo y, bien pensado, quizá tampoco importa. Yo continúo, con más o menos fuerza, con más o menos seguridad o dudas, en un ejercicio acaso poco pudoroso a pesar de mi pudor (que se borra conforme emborrono la página), llamando a las puertas de mi infancia y de mi adolescencia. De vez en cuando, yo mismo, desde el otro lado de esa otra dimensión, respondo.

8 comentarios:

  1. Interesante, muy inteligente reflexión, acerca de lo que muchos practicamos todos los días, muchas veces sin saber bien por qué ni para qué. O para quién.
    Ese fragmentarnos en preguntas, opiniones, críticas, recuerdos, poemas, lecturas...
    Y a mí también me sirve; ahora sólo me queda averigüar para qué.
    Como no sé si a ti te servirá esto.
    Abrazos.

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  2. Gracias, Elías, por tus palabras. Comentarios como el tuyo alivian dudas y animan a seguir lanzando botellas al océano. De vez en cuando, alguna llega a manos amigas. Y eso nos salva.

    Un abrazo.

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  3. Lloran los políticos a diario preguntándose por qué la gente no les adora. Se flajelan los escritores a diario interrogándose por qué la gente no les quiere. Ni se hace política para que te quieran ni se escribe para que te adoren. Escribimos para decir, esperamos que lo miren y si no es así, lo nuestro quedó dicho. De todas formas, yo te leo y me gusta.

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  4. Creo que a través de este soliloquio has respondido a tus dudas: "puedo volver a vivir la vida del que fui y ahora no soy". Al leerte (igual que en cualquier lectura profunda) también podemos vivir un poco esa vida y comprender algún detalle que se nos escapó... Gracias por ello.

    Un abrazo.

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  5. Hola!!!

    Estuve visitando tu blog y esta genial, permiteme felicitarte. Sería muy agradable contar con tu blog en mi directorio http://www.xevere.com/ , podría incluirlo gustosamente y completamente gratis. Estoy totalmente convencida que para mis visitas será de mucho interés. Si lo deseas no dudes en escribirme muchos

    Éxitos con tu pagina.

    Un saludo

    Gillian Silva
    gsj_15@yahoo.es

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  6. Enrique, como le decía a Elías, saber que estos mensajes alcanzan playas amigas animan a seguir. Gracias por estar ahí.

    Un abrazo.

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  7. Paloma, como decía más arriba, vuestras palabras animan a seguir en la Palabra. Gracias.

    Un abrazo.

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  8. Gracias, giLxiTa por tus palabras. No hay problema de mi parte.

    Saludos.

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