Rastros (Busca por aquí cualquier entrada con palabras-clave):

martes, 27 de abril de 2010

Antes de la palabra



Antes de la palabra,
acecha, junto al ritmo
que marca el corazón,
su música: libélula
que vibra
o furia tropical.

Antes de la palabra,
su resonancia y su anunciación.

13 comentarios:

  1. Antes de muchas palabras, deberíamos ahogar esa resonancia y antes de otras pocas, deberíamos saber que sonarán para siempre.

    Un entrada muy profunda.

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Bien podrían expresar tus palabras, el significado de tu poética.
    Conciso y lleno de luz.
    Saludos

    ResponderEliminar
  3. Preciso y rico texto que, una vez percutido, invita a las reverberaciones. Y a la caza de citas (también en su sentido más "golfo") que aparecen de forma espontánea, convocadas como por instinto, círculos concéntricos que crea la piedra al tocar el agua. Ritmo, música, presentimiento: escuchar, antes que la palabra, su silencio (como quería O. Paz), lo que la palabra aún no nacida ya es, el centro de la diana anticipado por el gesto del arquero en posición de tiro (Valente) y la condición sublime de la luz: el primer animal visible de lo invisible (Lezama). Pero ahora, sobre todo (ya se ve), resonancia: la nota persistente en el espacio del estallido de la primera constelación (ahí la imagen). Palabras, en fin, de gran hondura, lanzadas por una honda poderosa, "sabiamente meneada", apuntan muy lejos.

    ResponderEliminar
  4. Profundo poema, que llega igualmente como una anunciación.
    Un abrazo
    Carmela

    ResponderEliminar
  5. Muy bonito pero no lo entiendo.

    Lo que sí sé, y me duele enmendar la plana al Sr J. Ramos, es que la imagen no es una galaxia sino un huracán visto desde satélite, aunque a decir verdad la forma en espiral de unos y otras lleva a confusión. Vamos, que la imagen no es de Hubble sino de Google. (Juego con ventaja porque soy aficionada a la astronomía... de esos piraos que vamos al monte con los telescopios hasta las tantas de la madrugada).

    Una vez descubierto el misterio de la asociación imagen-palabra, ya veo con más claridad el texto. Viene a definir poéticamente lo mismo que yo hago cada vez que abro la boca: meter la pata.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  6. Una vez más, gracias, Lola, por tu atenta lectura.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Esmeralda, no lo había pensado así, pero ya me gustaría que mi poesía se correspondiera con esa concisión y luz que propones.

    Gracias, por la visita.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  8. Gracias, Alfredo. A la vista de tu comentario, creo que bastante acertado, resulta curioso pensar cómo, en el fondo, somos en gran parte consecuencia de nuestras lecturas. Así, de modo inconsciente en muchas ocasiones, en nuestra voz resuenan otras voces y se produce un diálogo con ellas al margen del tiempo.
    Me resultaba particularmente complicado "explicar" este poema que, por otra parte (me parece) se "explica" por sí mismo. Tú lo has hecho de la mano de Paz, Valente y Lezama (¡casi na!), después de lo cual, yo callo.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  9. Carmela, gracias por la visita.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  10. Bueno, vocal, veo que a pesar del tiempo pasado desde aquellos encuentros en Poesía.com, tu ánimo de polemizar cordialmente sigue vigente. Yo creo que más allá de que la imagen sea la de un huracán o la del estallido de una galaxia (no tengo ni idea de las muchas diferencias que deberán existir entre ambos casos) Alfredo ha puesto el dedo en la llaga respecto al significado del poema, dejándonos, además, tres citas memorables respecto a la verdadera dimensión de la Poesía.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  11. Es que si no polemizara un poquito no sería yo. No me reconocería, sería como mirarme en un espejo y ver a otra persona, compréndalo Sr. del Camino.

    De todas maneras, como bien dices es polémica cordial, que se ve poco en estos "mundos de Blog", que son un remanso de paz y amabilidad, de la que no me viene mal aprender un poco, aunque me temo que lo mío ya es incorregible.

    El comentario de Alfredo, estéticamente es impecable y demuestra su buen sentido y erudición, aunque tampoco lo entiendo. Debe ser, pues, problema mío. Tendré que pintar menos y frecuentar más estos lugares a ver si se me pega algo.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  12. Es verdad, amiga Vocal, que me dejé llevar por la sugerencia estelar (origen de la luz) cuando el acento estaba puesto (como usted lo ha visto bien) en el ojo del huracán. Lamento la sinestesia: uno oye un trueno y se acuerda (?) del Big Bang. En cuanto a lo de entender o no, ya sabe que hay caminos, incluso en la ciencia más dura, que pasan por itinerarios de lógica borrosa. Tal vez sea el caso. O tal vez no. En todo caso, tiene razón: discrepe que si no es todo muy aburrido (y gracias, igual que por el capón, por los elogios, de veras que no me los merezco). Un abrazo.

    ResponderEliminar
  13. Vocal y Alfredo, es un placer acoger en mis salones conversaciones tan jugosas y chispeantes. Gracias a ambos por la visita.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar