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sábado, 24 de abril de 2010

Concordar



En ocasiones, Concordar, nos es un verbo ajeno. Por más que lo intentamos, las propias palabras, los gestos, las creencias, producen desencuentros, simas, tenaces discordancias. Y, pese a todo ello, hay que continuar hacia el abrazo.

14 comentarios:

  1. ¡¡¡Sí!!!
    Yo ahora estoy en una de esas simas, intentando escalar las paredes del abrazo.
    Saludos.

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  2. A veces no se puede. Hay cosas contra las que no se puede luchar. Pero siempre hay que intentarlo, al menos una vez.

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  3. Bueno, ya lo dijo el gran Forges en frase memorable (cuando se hablaba, recordás, de la necesaria concordia en los prolegómenos de la ahora discutida Transición): "Una cosa es la concordia y otra el concordinaje". Concordar sí, aunque sea (e incluso preferiblemente) discrepando.

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  4. MI querido Antonio, tras mi ausencia, recalar hasta el abrazo, concordarnos en ese acto, dónde y cuándo.
    La humanidad sería más acorde con más presencia de abrazos.

    Un abrazo y gracias por pasar por casa.

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  5. Totalmente de acuerdo: concordar es enlazar, unir eslabones, aproximarse a pesar de la distancia inevitable, rozarse, no dañar...
    Debemos ser hombres de concordia e intentar concordar.
    Un abrazo.

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  6. Que genial me parece esta reflexión. Caminar hacia el abrazo. Tienes razón. Lo demás es secundario.De los poetas llegará la esperanza almundo.Un abrazo

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  7. "Escalar las paredes del abrazo". Encomiable tarea de alpinismo afectivo. Ojalá alcances pronto la cumbre deseada.

    Un abrazo.

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  8. Cierto, vocal, siempre hay que intentarlo. Yo creo que, incluso y a pesar de los pesares, más de una vez.

    Un abrazo.

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  9. Alfredo, bien traída la cita de Forges. Y me quedo con ese (e incluso preferiblemente) discrepando que da aún más valor a la concordia.

    Un abrazo.

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  10. Pues sí, Lola, el abrazo como nexo y encuentro. ¡Cuánto más fácil nos sería todo con más abrazos! (sinceros, que luego están también "los del oso", menos gratos) (guiño cómplice)

    Un abrazo (sincero).

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  11. Ratifico tus palabras, Esmeralda.

    Desde (y en) el abrazo.

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  12. No sé si de los poetas, Milagros. Yo creo que de los hombres de buena voluntad, que decían las Escrituras; y éstos, los hay entre los poetas y entre los que no lo son, como a la inversa.

    Un abrazo.

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  13. ¿Quizás con cuerdas y lazos se concuerde mejor?

    ¿Quizás la cordura también entre en liza y así es como yo concuerdo?

    Cordura, abrazos, lazos. Conjuguémonos tras ese verbo, la penumbra se disipará, seguro.

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  14. Pues sí, Damián, creo que los ingredientes que apuntas hacen buen caldo con la cordura, a favor del verbo y de la luz.

    Gracias por tus palabras.

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