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sábado, 3 de abril de 2010

"Madrugás"



Entiendo espiritualidad como comunión con el cosmos y afán de perfección. Esta es una de las razones por las que muchos ritos religiosos sólo me parecen actos folclóricos, alejados de todo recogimiento interior.

13 comentarios:

  1. No se debe hablar de lo que no se conoce solamente para descalificarlo.

    Para algunos, entre los que me encuentro, las procesiones de Semana Santa son un acto de espiritualidad que sobrepasa a la religión católica.

    Mejor hablar con respeto hacia todos.

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  2. Si afirmo que los ritos religiosos "me parecen" (o sea, a mí, sin querer imponer mi parecer) actos folclóricos es, precisamente, porque sé de lo que hablo, pues durante mucho tiempo yo mismo me sentí próximo a ellos.

    Creo que, en ningún momento, hay falta de respeto en mis palabras. Sólo he manifestado mi parecer, que no significa juicio alguno. Sólo mi opinión, tan respetable como la contrario.

    Sí se agradecería, si de entrar en controversias se trata, saber con quién hablamos, señor (o señora) Anónimo.

    Un cordial saludo.

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  3. Fe de erratas:

    Donde dice "tan respetable como la contrario", debe decir:

    "tan respetable como la contraria", obviamente.

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  4. Completamente de acuerdo. Es un fenómeno muy difícil de entender. Para debatir horas y horas.
    Felices Pascuas.

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  5. Me he visto alguna vez, sin buscarlo, enredada en el rito de una procesión. La música rítmica de los tambores, el paso, el olor a incienso, la imaginería, y yo, que soy agnóstica, acabé de alguna manera sintiendo casi envidia por los que vivían eso profundamente, tal es el poder hipnótico del rito.

    Puesta a discrepar de unos y otros, creo que no es exactamente folclore, hay algo más al menos para la gente que participa de corazón, pero es indudable que atrae a muchos "turistas" que van sólo a ver el folclore del rito y creo que es a estos a los que te refieres. Otros famosos y famosillos van a que se les vea, vamos, que hay de todo en la viña del señor, y como hay de todo tan buena es la opinión de unos como la de otros.

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  6. Milagros, posiblemente sí sea para debatir horas y horas, aunque yo creo que tal debate no sería a partir del texto de esta entrada. Quizá lo que haya podido molestar a mi amigo (o amiga) Anónimo tenga que ver con que nuestro concepto de "espiritualidad" pueda ser distinto. Y, en ese caso, estemos hablando de cosas diferentes.

    Gracias por estar ahí.

    Un abrazo.

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  7. Vocal, reitero mi comentario a Milagros. Quizá la discrepancia surja a partir del concepto de "espiritualidad"; algo distinto es cierta emoción que, efectivamente, puede compartirse durante escenificaciones como las procesiones, o, salvando las distancias, entre aficionados de un equipo de fútbol en ocasiones señaladas. Insisto: salvando las distancias (mucha).

    Un abrazo.

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  8. Querido Antonio, estoy de acuerdo con tu breve texto, sobre todo porque no estás menospreciando las procesiones, simplemente expresas que para ti la espiritualidad es otra cosa, algo muy íntimo que tiene que ver con una peregrinación interior sin necesidad de ningún público, para mí también lo es.

    Besos.

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  9. Gracias, Paloma, por tus palabras, que ayudan a darse cuenta de que uno no está tan descaminado, que para más personas lo "espiritual" no es un acto de exhibicionismo de nada, sino de algo íntimo. Como bien dices, y me gusta como lo haces: "una peregrinación interior sin necesidad de ningún público".

    Un abrazo.

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  10. Alejados de la pompa y el boato los quiere Dios, más atentos a sus semejantes que a los capiruchos, bordados y golpes de pecho. Apeados de la pompa y la circunstancia, cuatro en las calles.

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  11. Gracias, Enrique. De acuerdo totalmente.

    Un abrazo.

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  12. No viene mal, así sea solamente una vez al año, tener la humildad suficiente para desde la falta de individualidad (origen del capuchón y uniformidad en la vestimenta) y la unión con tus hermanos (hermandades o cofradías) dar gloria a Quien la merece (lujo y boato :-) ) recordándonos que estamos de paso.

    Claro eso es difícil de aceptar por las mentes que son superiores a la de sus "hermanos". Entrecomillo hermanos porque para quien no lo entiende jamás ve como hermanos a sus semejantes.

    Respetar no es menospreciar.

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  13. Quien Lo Merece, expulsó a los mercaderes del templo. Y de lo que me habla, señor o señora Anónimo (veo que sigue oculto/a tras su capirucho) es de mercadería.

    Quien Lo Merece no quiere estas glorias mundanas: "A Dios rogando y con el mazo dando". Vuelven a ser los mercaderes del templo los que visten de sagrado algo que está lejos de ello. Esta opinión, sin embargo, no supone que no haya personas (quizá como usted, señor/señora Anónimo) que no asista a los actos religiosos (procesiones, principalmente: de lo que hablamos desde el principio) cargadas de fe (de buena fe) y convencidas de esa misma fe. Para ellas, mi máximo respeto.

    De todas formas, insisto nuevamente, yo creo que este debate no deja de ser algo absurdo. No sé por qué usted, señor/señora Anónimo, se ha dado por aludido/a por una reflexión mía que, en ningún caso juzgaba (no decía si estaban bien o mal algunos actos religiosos) sino que, reitero, manifestaba una opinión personal -vuelvo a insistir- tan respetable y discutible como la que usted aporta. En ningún caso se ha menospreciado nada. Otra cosa es que usted, señor/señora Anónimo, lo vea así. Ante ello, ninguna aclaración que pueda aportar, podrá llevarnos a ningún puerto común.

    Un cordial saludo.

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