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martes, 6 de abril de 2010

Torre de luz (*)



Cuando todos los signos apuntaban al norte
y el invierno poblaba mi corazón —oculta
en el oscuro río que agitaba mi sangre—,
la tristeza, al acecho, cantaba un blues conmigo.
Desgarraba la calma que yo le reclamaba
ajustando aquel canto al ritmo de la noche.
La marejada, al tiempo, hacía que mi barca
rompiese en la escollera, repitiendo naufragios.
Sólo una luz —tu faro— una noche de invierno
vino a poner el orden frente a tanta deriva.
No hace falta que diga que esa luz son tus ojos,
y el orden, la Belleza que compartes conmigo.



(*) De "Veinticinco poemas en Carmen", libro editado en 1999

12 comentarios:

  1. Me quito el sombrero, Antonio.
    Este poema, es soberbiamente hermoso.
    Una palabras que casi saben a sal y hueles a ese mar de fondo.
    Si pasas por mi casa, verás una etiqueta "Mis Faros". Soy una enamorada, perseguidora, observadora, de los faros. Espero que te gusten.
    Hay para todo.

    Un placer encontrar este faro con una luz tan hermosa.

    Saludos desde la costa del sol

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  2. La esperanza deja un bello rastro en tu poema, precioso.

    Un beso.

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  3. Siempre hay una luz que nos guía en la tormenta: la que nos da calor, esperanza, la que nos muestra una salida cierta.
    Precioso poema.
    En cuanto he visto la foto, he pensado en Lola,
    "la farera". Ya veo que le ha encantado.
    Abrazo.

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  4. Un buen ejercicio de alejandrinos (nunca se me dieron bien a mí) llenos de imágenes de un alma marina.
    Saludos.

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  5. La luz y la belleza.
    Me encanta el título de ese poemario.

    Un beso.
    Laura

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  6. Ay, esos faros, torres de luz oportuna, que llegan en el momento justo, a salvar de los naufragios...! Dichoso tú, que recibes el orden y el concierto de dos hermosos ojos.
    Abrazos. Ya estoy de nuevo aquí. Un placer.

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  7. Lola, gracias. Celebro que te guste el poema y que, además, haya acertado con la foto del faro que lo acompaña.

    Un abrazo.

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  8. Gracias, Paloma. Es un poema que, como todos los de ese libro, tiene un valor muy especial para mí. Me alegra que, desde el punto de vista del lector, también "llegue".

    Un abrazo.

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  9. Qué sería de nosotros, Elías, sin los faros; tanto los que guían al marino como esos otros que nos guían en el día a día...
    Gracias por tus palabras.
    En cuanto a la referencia que haces del faro y Lola "la farera", ya sabía algo al respecto a través de tu blog. Es cierto que los faros tienen algo que "imanta" el espíritu. Más aún cuando uno tiene la suerte de visitarlos.

    Un abrazo a ambos.

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  10. Gracias, Emilio. Este libro, está escrito todo en alejandrinos. Aunque más allá de ese ejercicio de versificación, su génesis fue consecuencia de un afán de homenaje y testimonio de amor.

    Si estás interesado, puedes leer alguno más de este poemario pinchando en el enlace de su portada, en esta misma página.

    Un abrazo.

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  11. Gracias, una vez más, Laura. El título fue lo primero que surgió y puso en marcha estos 25 poemas (que son, en realidad, 26).

    Un abrazo.

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  12. Gracias, Esmeralda, por tus palabras y por tu regreso. Aquí, como ves, seguimos...

    Un abrazo.

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