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miércoles, 5 de mayo de 2010

Cima de vida



En descenso a la nada inexorable
demuestra, corazón, cima de vida,
afronta sin nostalgia esa partida
ofreciendo tu gesto más amable.

En la luz inviolada y transitable
deja un verso de amor; después, olvida
cuanto fue sombra, y que ninguna herida
de ayer o nunca nuble lo imborrable.

Pide que el día sea azul y bello;
que luzca el sol y el último destello
lo recoja, serena, tu mirada.

De poder ser, que así, como sugieres,
quede la misma paz en los que quieres
cuando, en cima, desciendas a la nada.

12 comentarios:

  1. ¡Qué bueno el segundo terceto, Antonio! Ummmmm! Clásico y estupendo. Resonancia pura.

    Laura

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  2. Buff, casi nada, pides. Pero sería coronar la cima: esa paz del corazón, con la luz que lo ha guiado... Supongo que así será: uno muere como vive. Amén.
    Un buen soneto, amigo. Es que los bordas.
    Un abrazo cordial.

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  3. Doble admiración y felicidades, para mí son muy difíciles los sonetos.

    Un abrazo.

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  4. Admirable. Quevedo hubiera asentido. Y Kavafis también. No son mala pareja.

    [El título, tan propio y exacto (funde imagen y "mensaje"), tira en mi memoria de una expresión gallega para mí muy querida Cimadevila, el barrio de la casa materna. Tiene poco que ver con la gravedad del poema, pero le da un color especial a la expresión.]

    Un abrazo.

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  5. Precioso y profundo soneto. Me encanta. un abrazo

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  6. Mis saludos estimado y recordado Antonio.

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  7. Gracias, Laura. Siempre es una alegría recibir tu visita.

    Un abrazo

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  8. Esmeralda, por pedir, que no quede. Gracias por tus bien atinados comentarios.

    Un abrazo.

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  9. Paloma, muchas gracias. Como todo, escribir un soneto no deja de ser cuestión de constancia y entrenamiento. Con el tiempo, se le coge el truco. Ahora, de ahí a escribir uno que tenga todo cuanto imaginamos, ya me gustaría...

    Un abrazo.

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  10. Don Alfredo, ahí é ná los dos que dices...

    Curiosamente, "Cima de vida" me remitía a cierta resonancias gallegas que no acababa de ubicar. Ahora, ya veo de donde venían.

    Un abrazo.

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  11. Milagros, generosa como siempre. Muchas gracias.

    Un abrazo.

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  12. Antonio, también yo te recuerdo y te sigo.

    Un abrazo.

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