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jueves, 13 de mayo de 2010

Jilguero

Veo posarse un jilguero en mi balcón, junto a las plantas. Cuando alza el vuelo, yo continúo absorto en su presencia. Mas no sigo su adiós, sino el hueco y dolor de la verdura.

10 comentarios:

  1. A veces son las ausencias las que gritan más...


    Saludos.

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  2. Ese hueco y ese dolor sólo lo dejan las cosas importantes.
    Preciosa foto y sugerente texto.
    Un abrazo

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  3. Me acuerdo, cuando era chico, de Perico, un jilguero cantarín enamorado de la Sara Montiel del calendario que protegía la pared de su jaula.
    Le destrozó las tetas a picotazos.
    Era, también, un artista del "bel canto".

    Abrazos

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  4. Cuando vivía en otra casa en la que había una larga galería junto a un jardín arbolado, un pajarillo se empeñó en hacer su nido en una sombrilla que tenía cerrada y vuelta del revés junto a la ventana. Tuve que explicarle que ahí no podía instalarse porque tenía una perrita y le haría daño sin querer. El pajarito insistía y tuve que cerrar la ventana con gran dolor de mi corazón.

    También se quedó el hueco.

    A veces las palabras más sencillas tocan fibras impensadas. Me encanta.

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  5. Pues sí, Gabriprog, algunas ausencias pesan mucho...

    Un abrazo.

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  6. Gracias, Esmeralda. En este caso, la foto fue primero. La hizo Carmen al ver al gorrión posarse en el balcón. Yo fui detrás y estuvimos un buen rato contemplándolo; dejándolo hacer a su antojo, hasta que se cansó y levantó el vuelo.

    Un abrazo.

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  7. Elías, es que hay jilgueros que son muy suyos. Y la Sara de aquellos años... enamoraba de niños a grandes (jilgueros, incluidos).

    Gracias por dejar la tarjeta de visita.

    Un abrazo.

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  8. Vocal, muchas gracias. Es cierto (aunque el mérito sea en ocasiones ajeno a la propia intención del autor) que hay palabras que tocan especialmente la fibra sensible; y no hace falta que éstas sean rebuscadas ni sorprendentes. A veces creo, sin embargo, que no es cuestión de las palabras, sino de la propia disposición y sintonía del lector.

    Un abrazo.

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  9. Breve y significativo,
    ¡casi un haikú!

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  10. Gracias, Lirio, por tu visita y generoso juicio.

    Un abrazo.

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