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lunes, 31 de mayo de 2010

Soneto raro (nueva variante, divertimento final)



Tiene catorce versos y es soneto.
Sin embargo, lo visto a mi manera,
y a equidistancia del placer y el reto.

Hoy barajo los versos a mi modo,
por ver si su sonido me enamora,
con la complicidad de quien ahora
se ve ya en la mitad de nodo a nodo.

El final se aproxima y se acelera
trazados dos tercetos y un cuarteto.
Y el soneto parece menos fiera.

Sólo resta que tome ya acomodo
el cuarteto que queda y se demora.
Dos versos más y firmaré la hora
de este soneto raro, que es ya todo.

5 comentarios:

  1. Hola Antonio. Pues tu ingenio de hoy, me recuerda los prototipos automotríces, diseños imposibles recorriendo la realidad.

    Un abrazo.

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  2. Es un soneto a tu antojo, divertido, placentero... Lo vas dominando con arte, como el torero a su morlaco. Así que, cuidando mis palabras, para no crear polémica, te lo digo bajito: Hoy cortaste las orejas y el rabo.
    Un abrazo, amigo

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  3. Eli y Esmeralda: como advertí en el título, no deja de ser un nuevo divertimento que supone el punto final en cuanto al manido tema de la escritura del soneto en el propio soneto.

    Quizá apele a la fórmula de los "sonetos raros" en el futuro, aunque procuraré que traigan más sustancia.

    Un abrazo a ambas.

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  4. No puedo quedar así: Debe haber cien formas de hacer sonetos raros y no podemos dejarlas pasar. Al soneto por el soneto.... raro... raro.

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  5. Vale, D. Enrique, no quedará así, pero sí procuraré que el soneto tenga, además de forma rara, algo de fondo. Simplemente.

    Un abrazo.

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