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miércoles, 19 de mayo de 2010

Vísperas




Aguardo una señal ante la nieve
silente de la página:
la claridad de un signo,
el reflejo del alba que me guíe,
aunque no sepa adónde.
Pues a veces ocurre que en la noche
ese páramo blanco ensancha el mundo,
desvela lo velado,
anticipa una luz que no parece
posible y, sin embargo,
habita el núcleo mismo de la llama.
Ésa que, a fin de cuentas,
es la que habita en mí mientras aguardo
la anunciación y el peso
de la palabra toda transparencia,
carne de nieve, voluntad de altura.

4 comentarios:

  1. Antonio:

    Eso que tan bellamente describes no es otra cosa que la inspiración.
    Y qué bueno que la halles, pues cuando lo haces, desgranas las palabras con total belleza y espontaneidad.
    Gracias, Poeta, por escribir así. Por perseguir incansablemente esas "señales" que flotan en el aire.

    Recordé ahora una frase de Picasso que viene muy al caso:

    "La inspiración llega, pero te tiene que encontrar trabajando".

    Saludos

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  2. Te acompaño en esta espera a esa señal mágica.

    El poema es delicado y describe perfectamente esa desazón que los que escribimos (bué.. los que lo intentamos)hemos experimentado muchas veces.

    Un abrazo, Antonio.

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  3. Reflejas estupendamente, amigo Antonio, esa angustia ante la página en blanco, las ideas corroyendo el pensamiento, la palabra que no llega pero que habita en el interior. Genial esa metáfora de la espera, la llama y la anunciación. En este caso, la anunciación del verbo hecho sílaba y brasa.
    Me encanta.
    Un abrazo

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  4. Lirio, Luisa, Esmeralda:

    Gracias por vuestras palabras y amable lectura.

    Un abrazo a las tres.

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