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miércoles, 9 de junio de 2010

Como cada día



Salgo de la noche cruzando la niebla
que teje aún el sueño.
Bostezo, me estiro, busco las pantuflas
con los pies a tientas.
Voy hasta el lavabo, me lavo la cara,
y ya en la cocina,
al compás del humo del café que hierve
me voy despertando.
Me sirvo una taza, me hago una tostada,
repaso un poema
que asoma y se esconde, y de nuevo vuelve
a mi mente oscura.
Y así la mañana, como cada día,
comienza a mostrarse.
Como cada día, comienzo a mostrarme
mientras pasa el tiempo.

12 comentarios:

  1. Pues yo, Antonio, excepto en lo de repasar el poema (a esas horas no se me da casi nada) y la tostada, soy ese mismo que reflejas en tu poema.

    Y ¡qué rico "cafelito"!

    Un abrazo.

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  2. Qué invitación al café-despertador de la mañana!!! Esa foto es incitadora. Empezar así el día, despertando lentamente, sin prisa, ante un buen desayuno; revisar ese poema que ayer quedó en pañales; apuntar esbozos para uno futuro... Sin prisas. Una maravilla.
    Un abrazo

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  3. Ay, qué haríamos sin el café ¿comenzaría igual el día? Casi podría jurar que no.

    Me gustó este poema que invita a lo cotidiano.

    Un abrazo.

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  4. Precisamente el exceso de café me ha tenido castigada de reposo, pero ya estoy mejor, y con ilusión de leerte.
    Me haces añorar el café, asomarme a tu amanecer peculiar lleno de emociones.

    Mil disculpas por la ausencia.
    Un abrazo.

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  5. cada mañana el tiempo está de nuestro lado. ;)

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  6. ¡Vaya despertar! Y cómo me ha gustado la combinación de 12-6 perfecta en medida y acentuación. Tiene un ritmo vertiginoso que encadena los versos. Es como si los obligase a estar ahí sin remedio en un bucle infinito.

    Besos.

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  7. Lo del café, Elías, todo un invento. ¡Ya lo creo!
    Por otra parte, me temo que no es demasiado original mi forma de comenzar el día... ahora, sí es cierto que hace años lo hacía de manera más tensa y acelerada.

    Un abrazo.

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  8. Pues sí, Esmeralda; sobre todo, lo de comenzar sin horarios... lo demás, tampco es que sea demasiado original, como le digo a Elías.

    Un abrazo.

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  9. Gracias, Paloma. Ahí andamos, buscando resquicios en lo cotidiano donde buscar algo que se parezca a la poesía.

    Un abrazo.

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  10. Vaya, Lola, lo siento. Es que, como decían los sabios antiguos: "en el centro está la virtud". Todo en su justa medida. Cuídate. Y no tienes de qué disculparte. ¡Faltaría más! Tus visitas siempre son gratas, pero cuando no se puede, no se puede... y no pasa nada.

    Un abrazo.

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  11. Eli, el tiempo está de nuestro lado, mientras lo está. Otra cosa es cómo estemos nosotros al lado del tiempo. Algunos, entre otras cosas, con la palabra, intentamos darle su sentido.

    Un abrazo.

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  12. Luisa, gracias por tus palabras. Me alegra que hagas referencia al ritmo del poema porque, efectivamente, yo, que no soy de exasílabos, fui el primer sorprendido.

    Te debo alguna visita a "las encinas". Disculpa. Me asomaré en cuanto tenga un hueco.

    Un abrazo.

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