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jueves, 10 de junio de 2010

Poema de amor, en tanto llueve.



Nuevamente la lluvia,
tras días de calor, cala despacio,
y en la calle los charcos dan origen
a caprichosas formas.
Me asomo a la ventana. Veo ese llanto
monótono brotar; siento el aliento
húmedo que se aloja en los cristales,
en este día de junio, casi abril.
Como la lluvia,
también la vida en mí fluye más lenta,
y mi respiración, acompasada
al redoblar de su tamborileo,
se acerca un poco más al que me ocupa,
a quien no escucho a veces,
a quien acaso es.
Está lloviendo desde el gris del cielo,
y, sin embargo, mi canción, ahora
más que nunca, te busca
y aspira a luminosa compañía,
a cruzar esta lluvia y la ciudad,
y recobrarte, líquida y hermosa,
para saber quién soy.
Pues tú me traes la luz.
Y afuera llueve.

6 comentarios:

  1. La lluvia es una despedida que no cesa, es soledad derramada, sed y ausencia se confiesan. Besos.

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  2. Bendita la lluvia, que nos da un respiro en este verano adelantado que se volvía por momentos insufrible y que ha permitido que nos regales unos versos tan llenos de madurez.

    Un abrazo.

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  3. Vaya, parece que la lluvia de junio ha calado en la inspiración. Y es lluvia caprichosa que refresca, alienta, alimenta, reverdece y busca compañía. Perfecto.
    Un abrazo

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  4. Eli, Luisa, Esmeralda:

    estos días toca lluvia, mañana sol... pero el amor permanece. Y ahí andamos.

    Un abrazo

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