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martes, 1 de junio de 2010

Sobre el paso del tiempo

                                                                    © troky



La mar de nuevo y su monomanía
—terca en su oficio y siempre diferente—
como una sorprendente epifanía
salpica la memoria. Y el presente
es un vuelo de ayeres donde veo
el corazón de un joven Odiseo.

Pero el presente, terco en su porfía,
estrecha el cerco y puede a la memoria,
y toda aquella alegre biografía
queda en viento y cristal, en sal y escoria.
Y el joven Odiseo queda en humo
del Ulises en el que me consumo.

12 comentarios:

  1. Hola hace tiempo que leí este blog y de vez en cuando me pasaba, pero la verdad me ha ido atrapando mas y mas, así que por fin me e decido a escribirle, tiene una hermosa manera de describir sentimientos y lugares que llegan a trasmitir esa emoción y dedicación de escribir.

    Estaré al pendiente de nuevas actualizaciones asi como ya lo venia haciendo.

    Un saludo.

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  2. Wow.

    Es fabuloso.
    Siempre contienen tus poemas, además de una belleza intrínseca, proyecciones hacia la reflexión profunda.

    Gracias

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  3. Has conseguido un precioso poema con estas dos sextinas, enhorabuena.

    Un abrazo.

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  4. Buen poema, amigo, donde el eterno debate entre el hoy y la memoria están presentes, aunque sale ganando el Ulises, tu presente.
    UN beso

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  5. Diastólico dicta, sistólico escríbe, tiene misma herída, tantas cicatríces...

    Un abrazo amigo.

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  6. Ulises y Odiseo ¿son el mismo? La memoria nos permite tener continuidad, sabernos personas (y no meramente, aunque parezca contradictorio, una sucesión de máscaras, de personajes). El joven Odiseo probablemente es un invento del maduro Ulises. Ulises tal vez solo sea un sueño de Odiseo. ¿Quién está al fondo? En fin, Antonio, no sólo el tiempo y su paso: hay también en estos versos transparentes traídos por el mar una peliguada cuestión de identidad. (Y están, además, esos ayeres, que bien podrían dar nombre a un palo del flamenco, como si dijéramos: «Poveda improvisó unos ayeres de gran hondura»). Un abrazo.

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  7. Estimado Saúl, bienvenido a esta bitácora, abierta a todas horas. Gracias por tus palabras. Para mí es una verdadera satisfacción saber que mis textos, de vez en cuando, llegan a buen puerto y no van, como botella de náufrago, a la deriva, para acabar quebrándose contra los acantilados.

    Un abrazo.

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  8. Lirio, la generosidad de tus juicios exceden en mucho a los méritos de mis palabras. Desde el rinconcito de vanidad que todos guardamos, yo, una vez más, te lo agradezco.

    Un abrazo.

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  9. Esmeralda, el paso del tiempo... "el implacable" que dice Pablo Milanés. Junto con el amor y la muerte, temas recurrentes a la hora de escribir versos, y quizá no sólo versos... Ahí andamos.

    un abrazo.

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  10. Eli, como siempre, concisa, algo enigmática... y muuuuuy generosa.

    Un abrazo

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  11. Alfredo, puede que sea como dices, y que en el poema, al contrario de lo que apuntaba en el último verso de la entrada "Escribir", Y sospechar que es más lo que se calla, haya dicho más de lo que creía haber dicho. En cualquier caso, da gusto lanzar versos al aire si uno obtiene respuestas como la tuya. Lo de los "ayeres" como palo de cante jondo me ha gustado especialmente. Sólo falta que venga algún maestro del flamenco y lo haga suyo. Quién sabe. En estos tiempos, más que nunca, los caminos son infinitos...

    Un abrazo.

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