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martes, 15 de junio de 2010

Voces amigas: Angastaco (1)

 [J. Fernandez Erro en el centro; a su izquierda, Alfredo Ramos, y a su derecha, A. del Camino]
(Madrid, frente a la Estación de Atocha - 2003)

     Comienzo hoy lo que pretende ser una sección dentro de este Verbo y penumbra en donde dejo rastros de quien soy; una sección dedicada a poetas amigos, o a aquellos otros que, aun sin conocerlos personalmente, me son cercanos a través de sus versos o su palabra. No sé aún qué periodicidad le daré a este espacio. Ni siquiera, si aparecerá con alguna periodicidad definida o, simplemente, cuando surja. En cualquier caso, espero que los textos que deje aquí sean del agrado de cuantos os asomáis a esta ventana. 
      El primer autor seleccionado es José Fernández Erro (Angastaco, para los amigos que coincidimos con él en Poesía.com). Poeta bonaerense, médico de profesión, tiene un absoluto dominio de las formas clásicas, en particular del soneto, y en su obra, serena y reflexiva, el viaje, como camino hacia el conocimiento, es un concepto que se repite una y otra vez. Ha publicado, Una mesa es un camino (Talavera de la Reina, 2004; reimpresión en Buenos Aires, 2006), Lluvia del desolvido / Tangoneones (Buenos Aires, 2005) y Los caminos del día y de la noche (Buenos Aires, 2006). Colabora con el cantautor argentino Miguel Albrecht en los textos de las canciones que éste interpreta.
     En 2003 tuvimos la suerte de encontrarnos en Madrid, aprovechando un viaje que José hizo a España; posteriormente, en 2007, volvimos a coincidir, también en la capital. Conocerle personalmente sirvió para confirmar la imagen que ya tenía de él a través de sus textos: la de un hombre cabal que gusta de la literatura, los viajes, el buen vino y la conversación con los amigos. Con todo ello, y el amor a los suyos, amasa después sus versos. 
     Recientemente, en una de sus cartas, recibí el poema que traigo aquí con su permiso, Yo me bajo en Barajas, donde expresa su amor por España y, más concretamente, Madrid, al hilo de la popular canción de Joaquín Sabina. 

Ya lo dijo Sabina: ella tiene sus majas,
su Gijón, su Panera, su tren en Chamartín.
Si cruzo el charco grande yo me bajo en Barajas
porque no falta un vuelo que aterrice en Madrid.

Puede ser mi destino Copenhague o Florencia,
puedo cenar en Brujas, puedo andar por París,
donde quiera que vaya es la misma la ausencia
y no veo la hora de llegar a Madrid.

La ribera del Duero tiene vino por copa
y Zarautz o Bilbao bacalao al pil-pil.
Son muchos los caminos que recorren Europa
pero no hay como aquellos que se van de Madrid.

Saliendo de mi tierra no conozco otra tierra
que sea más mi tierra cuando salgo de aquí.
Ella tiene el sabor del amor y la guerra,
no exagero si digo que mi patria es Madrid.

Ella tiene amistad con amigos de veras,
amigos de poema, amigos porque sí:
desde la del Retiro no hay otras primaveras
como la primavera de un amigo en Madrid.

La vida te hace viejo y eterno según viajas,
no pidas al camino más que vino y raíz.
Baja conmigo, amor, yo me bajo en Barajas,
aterrizo en el cielo amándote en Madrid.



    

7 comentarios:

  1. Gracias, Antonio, por esta presentación de tus amigos poetas. "Angastaco" me ha gustado mucho.
    Espero que continúes.

    Un abrazo.

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  2. Sabiniano, como dices, pero también «angastaquiano» puro este hermoso homenaje que sabe a mera verdad. Si no recuerdo mal la foto corresponde al mismo día de la circunstanca del Retiro que menciona el poema. A ver si el amigo asoma por acá.

    Un abrazo

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  3. Gracias, Antonio, por tus palabras. Me alegra que te haya gustado el poema de José.

    En mi intención está continuar, aunque vista la atención prestada a tenor de los comentarios, no sé si puede interesar en general... Pero, como te digo, mi intención es seguir.

    Un abrazo.

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  4. Alfredo, totalmente de acuerdo en cuanto apuntas en tu comentario, desde ese angastaquiano hasta la datación de la fotografía. Y sí, se le aguarda siempre con alegría. A ver si hay opción y se da alguna vuelta por estas tierras. Aunque también podrá decir él que por qué no le hacemos nosotros una visita, digo yo.

    Un abrazo.

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  5. Con "acá" me refería a este «rincón de Verbos y Penumbras», Antonio, aunque la otra opción tampoco está mal. Y la última, ni te cuento. Todo se andará. A ver si sí.

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  6. Ovbiamente (en qué estaría yo pensando) el "acá" que entendí no fue el "acá" que expresaste, aunque ambos "acá" son buen lugar para el encuentro. Igual que el "allá" (del charco, claro).

    Un abrazo.

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  7. Antonio desde nuestro pago sureño te envío un fuerte abrazo y te agradesco el reconocimiento que haces de nuestro querido José, se de tu poesía porque me he deborado los poemas de Carmen, yo que me debo a otra Carmen pero en este caso de Patagones.
    abrazo
    Miguel Albrecht

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