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martes, 31 de agosto de 2010

Por fin, septiembre

Adiós, agosto, adiós.
Vete con tu calor y tu galbana,
con tus lenguas de fuego y noches lentas,
con tu agostado campo hacia otra parte.
Y deja ya que asome septiembre por la puerta,
mensajero de otoño, con su adagio
de penumbras, de lluvias y de nieblas;
deja que se desborde la nostalgia,
y una melancolía pasajera,
que la palabra vuelva a ser propicia,
que la vendimia toda sea una fiesta,
y que el sol con que quemas, crudo agosto,
dé grados y color a la cosecha.
Que, aunque con él se cuele la rutina
y traiga atardeceres con tristeza,
tiene septiembre luces de otro tiempo,
voces de ayer y guirigay de escuela,
y un cuatro de septiembre como un faro
que ilumina mi vida junto a ella.

(Adiós, agosto, adiós.
                                     Hola,
                                                septiembre.)


6 comentarios:

  1. Es verdad, Antonio, por fin septiembre con su promesa de frescor y variedad de colores.
    Adiós, agosto nefasto, horno de apatía, poltrona de la galbana.

    Pdta: ¡Qué grande Jack Lemmon!
    Y la Fitzgeradld de fondo.

    Un abrazo.

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  2. Me sumo, Antonio, aunque alguna cosa de agosto tampoco estaría mal ponerla a buen recaudo, pero es verdad que se hace interminable, que nos "agosta" vamos. Y, como también apunta Elías, qué sensibilidad la de la Fitzgerald, y que gran película El apartamento: septiembre será un buen mes para volver a verla. Abrazo ya (casi) septembrino.

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  3. Hermosa bienvenida a este mes, portador del entrañable Otoño.
    A ti se te dan los versos con una naturalidad maravillosa, y siempre es un placer sumergirse en ellos.
    Me uno a tu canto, y añado: para nosotros los mexicanos, Septiembre es un mes de fiestas, de celebraciones en honor de nuestra Independencia, que este año cumplirá 200 años.

    ¡Viva Septiembre!

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  4. Elías, vamos a ver cómo viene; aunque uno, como sabes (y como tú) poco dado a los calores, lo espera con buen ánimo.

    Por supuesto, a Lemmon y a Ella Fitzgerald, no los vamos a descubrir ahora...; como a Willy Wilder. Esos sí són geniales.

    Un abrazo.

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  5. Alfredo, cierto que no todo es malo en agosto; a mí, es que me baja demasiado la tensión y no soy nadie.

    Por cierto, el amigo "Angastaco", en e-mail y a propósito de esta entrada, me remite un soneto sobre el mismo tema, pero visto desde el otro lado del charco, donde se acercan a la primavera. No me resisto a traerlo. Seguro que a él no le molesta que lo comparta aquí:

    Adiós agosto
     
    Adiós, agosto, adiós, se va el invierno
    con sus días de nieve en la montaña.
    Me saco de los ojos la legaña,
    acabo de hibernar, me pongo tierno.

    ¡Ya se acortan las faldas de las mozas!
    ¡Ya llega el verde en ciernes de las yemas!
    Es tiempo de ir detrás de los poemas
    como si se cazaran mariposas.
     
    Cercado por un sol bastante firme
    las bravatas del frío ya son pocas,
    como el hielo de un whisky sobre rocas
    empiezo lentamente a derretirme.
     
    ¿Qué haría con mi amor si no tuviera
    otra caricia de la primavera?


    José Luis Fernández Erro.

    Un abrazo.

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  6. Lirio, gracias por tus palabras. Y feliz día de fiesta.

    Un abrazo.

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