Rastros (Busca por aquí cualquier entrada con palabras-clave):

lunes, 27 de septiembre de 2010

Verde

      La vida es verde, y verde la esperanza. Verde de vegetales, verde de paraíso. La vida es verde luz que puja, enamorada, por alcanzar un día el mar de las estrellas. Verde y azul. Y canto que amanece con el primer latido, desvanecido el sueño. Y llama verde, que arde pero no quema, y va a dar en palabra de savia viva y verde.

     La vida, sin embargo, es frágil y se quiebra lo mismo que una rama ya huérfana de verde. Latido y vegetal, son parte de lo mismo: horizonte y futuro, memoria, voz escrita.

     Si se troncha una rama, la vida también muere.

6 comentarios:

  1. Me gusta mucho tu prosa poética.

    En lo de "el tiempo verde", coincido en este fragmento de un poema:

    "Oh, ser parte en su ser y serlo siempre,
    y andar así sus sendas, sus distancias
    de tiempo verde, que nos das por años...
    hasta la plenitud de las cosechas,
    hasta el dulce dolor de las vendimias."

    Un Saludo
    Gonzalo Melgar

    ResponderEliminar
  2. Gonzalo, gracias por la visita, tus palabras y el regalo de tus versos.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. A qué obedece el simbolismo de los colores?? Verde, rama y esperanza; azul, cielo, agua, vida... Y es cierto, hemos acostumbrado los sentidos a verlo así, como en el arcoiris.
    Qué razón llevas en tus letras, amigo. Somos fuertes como troncos y frágiles como pequeñas ramas... Qué razón.

    ResponderEliminar
  4. Prefiero el azul, aunque el verde tiene amarillo (color del sol) y dicen los chinos que por eso es mejor que el azul, para ellos es uno de los 4 colores básicos: el amarillo, el rojo, el verde, el blanco y el negro. Para los occidentales, sin embargo, el amarillo es el color de la bilis.

    Perdona, tengo el día impertinente.

    Hay un libro super guay, la psicología del color, de Eva Heller, que no tiene tanto que ver con la psicología como con el simbolismo de los colores y su influencia en las culturas. El poema como siempre de primera, qué te voy a decir.

    ResponderEliminar
  5. Esmeralda, quizá porque cada vez nos olvidamos más de la naturaleza (para mí, quizá más que por nada, representada en el Verde vegetal), de quien tanto dependemos, el texto se vio asaltado por el color verde, incluso más allá de mi propia conciencia al escribirlo... En el fondo, no deja de ser un grito de dolor ante la destrucción de tanta belleza (imprescindible, aunque no sea valor cotizable en Bolsa, para todos).

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Vocal, el azul es también mi color favorito. En este caso, más que una elección "caprichosa" de los colores, quería reflejar (no sé si, al final, con la efectividad debida) lo que le comento a Esmeralda.

    Interesante lo del libro que apuntas. Habrá que ponerlo en la agenda, por si se tercia su lectura.

    Ah, y de impertenencias, ya sabes: nada de nada. Toda opinión bien expresada (y es el caso) aquí tiene cabida.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar