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sábado, 23 de octubre de 2010

El soneto a sí mismo se corrige, y apunta sus razones. Fe de erratas (*)

Boscán me apadrinó. ¡Gracián no fuera!
—¡Un lapsus! ¡Vive Dios! ¡Vaya memoria!—
Con tanto concordar y tanta historia
llego a pensar que mi razón se altera.

De tanto endecasílabo en el mundo
insistiendo en amor y desamores
se me acumulan gozos y dolores
y el recuerdo se nubla, y me confundo.

No fue Gracián. No, no… Boscán me trajo
desde la Italia a las Españas. Vine
de su mano, y por él tuve trabajo.

Y en tanto azar me di, tanto intervine
en chanza, loa, duda, dado y sino,
que me olvidé el padrino en el camino.



(*) Obviamente, el soneto hace referencia al traído aquí el 9 de octubre, "Soy el soneto", en el que el primer verso debería haber comenzado tal y como comienza éste. Hubiera podido corregirlo y santas pascuas, pero ya se sabe que el Soneto es muy suyo, y ha preferido dar cumplidas razones de su error. En el caso hipotético de publicarse en algún momento el primer poema, deberá ir de la mano de este otro, que aclara el lapsus. 


Y, por aquello del error, aquí dejo este vídeo, rescatado casi de la prehistoria, donde se hace referencia a él.


8 comentarios:

  1. Aún tus erratas son dignas de aplauso. Disfruté mucho con la chispa que brota cuando tus estrellas frotan nuestros picachos. Un abrazo Poeta siempre íntimo.

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  2. Corregir una errata en un soneto con otro es digno de un maestro, Antonio.
    Es Boscán y no Gracián, como bien dices, el padrino de la criatura.

    Pero, sea: démosle al César lo suyo.

    Un lapsus bien poético, amigo.

    Un abrazo

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  3. Eres genial Antonio Esribes con una fluidez la rima que no parece que la busques sino que te encuentra.Abrazos.

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  4. Uno solo puede quitarse el sombrero y aplaudir. Es un soneto de antología.
    Saludos.

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  5. Eli, con lectoras tan generosas como tú no sé si es bueno seguir escribiendo. Todo podría parecer excelso, cuando de sobra sé que no lo es.

    Un abrazo.

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  6. Gracias, Elías. La "pena" fue no haber llegado a tiempo de rectificarlo antes de tu presentación que, dicho sea de paso, espero fuese todo lo divertida y fructífera que puedo suponer.

    Un abrazo.

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  7. Milagros, ya me gustaría a mí darle toda la fluidez que quisiera a mis sonetos. Aun así, procuro volverlos del derecho y del revés antes de darlos por definitivos. Y, una vez dados, seguir buscándolos las vueltas.

    Un abrazo.

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  8. José María, tanto como de antología... Demasiada generosidad de tu parte; cosa que se agradece.

    Un abrazo,

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