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sábado, 9 de octubre de 2010

Soy el Soneto

Gracián me apadrinó. Y fue Garcilaso
quien me adornó con mis primeras galas.
Lope me dio la gracia y puso alas
con las que alzar el vuelo hasta El Parnaso.

Con Quevedo la vida estaba al raso.
Ya místico o zumbón, sus martingalas
hechas endecasílabo eran balas
de un francotirador contra el ocaso.

Góngora me aportó refinamiento
y viva oscuridad. Culteranismo,
llegaron a decir ciertos doctores.

Y compartí con Lorca el sufrimiento,
con Miguel de Unamuno, el pesimismo…
Y sigo a lo que manden los señores.

(Y en honor a mi madre, que hoy cumple años, aquí dejo este otro soneto de Serrat):


4 comentarios:

  1. Felicidades a tu padre por cumplir años y felicidades a ti por tan brillante soneto.
    Un abrazo.

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  2. Tu corazón no tiene límites. Saludos a tu señora madre. Y que Dios te la conceda disfrutar por muchísimos años Antonio.

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  3. Magnífico soneto Antonio. LLeno a la vez de sencillez y de ingenio. Evidentemente, las fuentes en que has bebido, incluidas aquellas que no cabían en 14 versos, te han educado la voz para ser el gran tenor que eres ahora.

    Lo de Serrat es para desombrerarse totalmente.

    Enhorabuena y felicidades a tu madre,

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  4. Terly, Eli, manolotel:

    Aun con retraso, agradezco vuestras palabras, y os remito a mi entrada de hoy, 23 de octubre, en donde se da cuenta del error que contiene el presente soneto.

    Un abrazo a los tres.

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