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martes, 9 de noviembre de 2010

La infancia, una vez más.

[Imagen tomada de la Red: http://www.burbuja.info/]

                       Por San Pedro y San Pablo
                       pintan las uvas
                       por la Virgen de Agosto
                       ya están maduras.

                                          (Dicho popular)


Recuerdo la mañana de azul vitriolo,
el aire, todavía, sin sed de fuego,
en el patio claveles, juncos, geranios,
y en el corral, la parra y el gallo viejo.

La cigüeña, en lo alto del campanario,
machacaba los ajos a sus polluelos,
y en la mañana apenas inaugurada
sonaban las campanas por algún muerto.

Por San Pedro y San Pablo pintan las uvas
—nos cantaba la abuela, haciendo ganchillo—
por la Virgen de Agosto ya están maduras.

(Mientras tanto, nosotros, del patio al pozo, (*)
jugábamos ajenos al tren del tiempo.)

(*) Como aclaración, indicar que llamábamos "el pozo" a un zaguán que albergaba un pozo a ras de suelo, cerrado con un puerta metálica, y una gran pila, donde recogíamos el agua del pozo accionando para ello una bomba de mano.


8 comentarios:

  1. Recuerdos de la inocencia que se tiñen de ese "azul vitriolo" (qué verso, Antonio, me ha enamorado) y se cuelan en el alma revoloteando.

    Un abrazo grande.

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  2. Me has emocionado, amigo, con esos recuerdos de infancia, que permanecen inalterables, aunque la vida avanza. Recuerdos de patio, abuela, parra, canciones, verano...Recuerdos que comparto en paisaje y figuras casi idénticas.
    Gracias.
    Un beso

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  3. Decididamente eres un horaciano en tiempo de borrascas. Se agradece la paz de tus versos. Hablo de este poema, hablo del que dedicas al otoño, hablo, en fin de tu poesía.

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  4. ¡Que tiempo feliz el de la niñez, yo no sé para qué pasará! decía una canción de Los Chalchaleros.

    Yo creo que casi todos teníamos un patio, particular o comunitario en el que jugar. Patios hoy casi desaparecidos en la avaricia de los constructores. Y aquel trajín de delantales y animales domésticos de fondo.

    Muy nostalgico poema, amigo Antonio, y muy logrado el ambiente y la temperatura.

    Un abrazo

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  5. Y mientras te leo, me vienen a la mente los versos de la mexicana.

    ¿Qué puedes esperar? El tiempo es lo continuo
    y si dices “mañana” mientes, pues dices “hoy

    Rosario Castellanos.

    Saludos, Antonio.

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  6. Qué bonita la infancia y más poderla recordar con el cariño con que tú lo haces. Saludos.

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  7. Leyendo tus memorias, nos haces evocar recuerdos propios, que zumban entre nieblas inconscientes.
    Eso es verdad. Pero lo más importante es la belleza de tu verso, la cadencia de tu verbo y la luz de tu penumbra.
    ¡Gracias, Antonio!

    Liz de México

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  8. Paloma, Esmeralda, Luz, manolotel, cristal, Tisbe, Lirio:

    Ando últimamente con distintas tareas y lecturas que me tienes algo apartado del blog; sin embargo, más que estas, es mi ánimo el que no está con la debida predisposición para seguir aportando cada día algún poema, alguna entrada nueva... Es como, si de pronto, nada de lo que escribo me convenciera, de modo que prefiero guardarlo en un cajón antes de lanzarlo aquí, sin pasar antes por el tamiz de la autocrítica. Esta apatía también me ha llevado a ir aplazando mi respuesta a vuestras amables intervenciones. Por fin, parece que hoy encuentro el momento, o las fuerzas precisas para dejar aquí estas letras con mi agradecimiento, y pidiéndoos disculpas por mi retraso.

    Un abrazo a todos.

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