Rastros (Busca por aquí cualquier entrada con palabras-clave):

jueves, 2 de diciembre de 2010

En esta hora

[Imagen: Mujer con sombrilla, de Claude Monet - Museo D'Orsay]


Solo estoy frente a mí.
Palabra y signo
me edifican
ahora
en esta hora
en que mi voz
—memoria en soledad—
concibe
con exacta apariencia
el nombre en el que soy.

Pero trasciendo
de mi voz hacia ti
amor que dictas
la infinita armonía en que convivo
la palabra que nombra
las caras más secretas
de la felicidad.

Me elevo
desde este signo hasta tu rostro
y canto
mi asombro cotidiano
por ser el elegido
de tanta luz
—tu luz—
y tanta paz.

Y así
abolidas las voces
las palabras
los gestos

en el centro de mí
queda
intangible
impronunciable
eterno
el carmen de tu nombre.

Carmen donde se asienta
la libre
limpia
exacta
serena
transparencia.

11 comentarios:

  1. Transparente esa voz que se eleva para tocar el cielo con el lento resbalar de sílabas acertadas.
    Cuánto tiempo!!!
    Saludos cordiales

    ResponderEliminar
  2. Es un poema precioso, Antonio. Hay que dar las gracias a Carmen por ser la causante.

    Se agradece tanto amor, tanta sensibilidad, complicidad y dedicación.

    Un abrazo, poeta.

    ResponderEliminar
  3. Afortunada Carmen por recibir esos versos tan bonitos. Y ese trascender del signo es el ser mismo de la poesía. Felicidades.

    ResponderEliminar
  4. Por dios, qué belleza y qué elegancia.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  5. Esmeralda, Luisa, Píramo, Paloma:

    Gracias a los cuatro por vuestras generosas y, a todas luces, exageradas palabras.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Que genial. Esribes maravillosamenrte bien y con mucho nivel. Eres un maestro.Abrazos

    ResponderEliminar
  7. Buenas Antonio,

    gracias por acercarte a mis lares y saludarme.

    Eso me ha hecho venir hasta tu casa, y darme de bruces con ese excelente poema, que evidencia no sólo la maestría de tu pluma, sino la profunda sabiduría en que tu espíritu se esta adentrando.

    Un abrazo, buen amigo,

    AMADEUS

    ResponderEliminar
  8. Qué maravilla, tener en esta vida un Espejo, un Receptáculo, un Eco de lo que somos...
    No es lo más frecuente escuchar testimonios de amor tan serenos y completos hacia quien es y ha sido el amor de nuestra vida por mucho tiempo (con excepción de García Márquez en "El Amor en los Tiempos del Cólera" o Alberti, pocos ejemplos me vienen a la mente).

    Felices Fiestas, Poeta.

    ResponderEliminar
  9. Hola, Milagros: he reiterado en más de una ocasión el profundo respeto que me produce la palabra "maestro"; en mi caso, además, nada más alejado de la realidad, pues me considero un continuo aprendiz, inseguro siempre de mis versos.

    Gracias por tus lecturas y tus palabras.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  10. Amadeus, todo un placer este encuentro. Gracias por la generosidad de sus palabras, a todas luces exageradas. ¡Ya me gustaría!

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  11. Lirio, como suele decirse, "el amor es eterno mientras dura". Para que dure eternamente (o intentarlo), nada mejor, a mi juicio, que ser consciente de su posible finitud. Conviene recordárnos día a día. Y en eso andamos.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar