Rastros (Busca por aquí cualquier entrada con palabras-clave):

martes, 18 de enero de 2011

Simplemente, gracias



     Uno, que anda últimamente dudando de casi todo lo que escribe, de todo lo que ha escrito, y que por eso, entre otras cosas, tiene tan abandonado el blog, hasta el punto de no haber subido ningún post en lo que va de año, hoy, fecha clave en mi andadura personal (digámoslo así, dado que es el día en que me dio por asomarme, hace 56 años, a este mundo), me encuentro con este regalo que mi buen amigo Alfredo me deja en la Posada que con tan buena mano y pulso regenta. 

     Confieso que encontrarme con mis propios textos en esa selección, me ha reconciliado con la palabra. Ojalá que este empujón me anime a volver a este rincón de verbos y penumbras. Gracias, Alfredo.

6 comentarios:

  1. Algunos, Antonio, tú lo sabes, estamos esperando que tal suceda.

    Felicidades y un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Llegó tarde... ¿servirá si dejo las felicidades en mayúsculas? ¡¡FELICIDADES!!

    Un abrazo, Antonio.

    Ps. no seas muy duro contigo mismo.

    ResponderEliminar
  3. Elías, ¿qué decir, aparte de mandarte mi abrazo y gratitud?

    A ver si de esta arranco... (guiño cómplice)

    Abrazos.

    ResponderEliminar
  4. Paloma, llegas a tiempo. Muchas gracias. Vaya también mi abrazo.

    Lo de la autocrítica me temo que es cíclico, y de vez en cuando parece que la mejor opción es darse a la lectura y olvidarse de los textos propios. Luego, viene de nuevo un soplo animoso y, hala, a seguir manchando cuartillas... En fin, yo soy así (guiño cómplice).

    ResponderEliminar
  5. Conforme te voy conociendo, sigo vislumbrando nuevos recodos de belleza, en cada sombra del sendero que tu verdad inunda. Gracias Antonio por erguir el horizonte con cada signo de tu corazón.

    ResponderEliminar
  6. Eli, gracias a ti por estar ahí, puntual y generosa, haciéndome ver que estas palabras colgadas aquí no caen en el vacío.

    ResponderEliminar