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sábado, 26 de febrero de 2011

De funcionarios

Yo no creo que sea así, pero hay que reconocer que bien, está bien:

4 comentarios:

  1. Ya ves, amigo, cómo se las gastan algunas. Pa' mí que había visto "La muerte tenía un precio".

    Un abrazo.

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  2. Lo que no sé es porqué llamais a esto "de funcionarios". Ya ni queda de eso (aunque capullos, con perdón, hay en todas partes), no existen las pólizas, nadie tiene que presentar fotocopia del DNI, todos están obligados a un trato correcto con el público y hasta en muchos sitios les ayudan a rellenar el impreso E999-XZ. Según donde trabajen tienen que tragar y soportar todas las frustraciones reproches y malos humores del público con la mejor cara posible (piensa en los pobres auxiliares de atención al público de Hacienda, Tráfico, Empleo...) por supuesto también hay gente borde pero créeme, prefiero mil veces a un funcionario borde que a un trabajador de atención al cliente de cualquier servicio de telefonía móvil; seguro que has vivido la experiencia, son amabilísimos pero nada más. Pues mira, nadie se mete con ellos ni hace chistes a su costa.

    De lo del sueldo, la bajada de salarios de un 5 a un 7% de media para ayudaros a los no funcionarios a salir de la crisis en la que nos habéis metido con la especulación inmobiliaria, no hablo porque ya se ha dicho mucho.

    La rubia muy bien, me recuerda a mi misma (no soy rubia) peleándome con los de ono por teléfono; aunque ella tuvo más suerte, a mi para contratar un teléfono móvil me costó 4 llamadas, 3 semanas, 4 tarjetas que no valían, y 3 quejas al servicio, y eso que quería contratar con ellos.

    Pos eso, que necesitaba decirlo.

    Un abrazo, amigo.

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  3. Vocal, mujer, tampoco es para ponerse así. ¡Qué genio! Estoy "talmente" de acuerdo contigo en eso de los empleados de Telefonía. Yo, el año pasado, tuve casi tres meses de peleas continuas con los de ONO y con VODAFONE: tal para cual... también dejé por algún sitio de este blog un texto irónico-festivo al respecto.

    Está claro que el corto, muy bien hecho por cierto, refleja una realidad, hoy, afortunadamente, casi desterrada de nuestra Administración (aunque, estoy contigo, en que "capullos" hay en todas partes). En cualquier caso, aprendamos a reírnos de nosotros mismos, ya sea en calidad de funcionario, poetas o "peritos limpiavías".

    Y ya sabe que aquí puede decir lo que necesite. Que yo sepa, sigue sin haber censura, siempre que lo que se diga sea en términos respetuosos y razonables. ¿Qué te voy a contar?

    Un abrazo.

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