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domingo, 6 de marzo de 2011

Historia repetida



Muchas veces me quedo suspendido ante el papel en blanco, la estilográfica en la mano, el pulso flojo, a la espera de que las palabras comiencen a deslizarse, como por arte de magia, en finísimos hilos de tinta, desde el plumín hasta la celulosa nívea, que también aguarda. La mayoría de las veces, sin embargo, acabo por rendirme: por dejar la pluma, por levantarme de la silla; por decir, quizá como la zorra, “no están maduras” (las palabras, claro). Y a rubricar mi enésima derrota.

Menos mal que siempre, siempre, hay un libro que acude a mi rescate.

4 comentarios:

  1. Ya quisiera para mí la facilidad de tu pluma, querido amigo. Un buen libro es una estupenda alternativa, por supuesto.

    Este último chisneto, que no recuerdo haberte leido, es muy bueno y no digamos el dedicado a la escuela que me llega muy de cerca no solo por mis experiencias educativas sino porque mi casa y mi escuela compartieron espacio durante algunos años de mi infancia.

    Entrar y leer en tu blog es toda una aventura literaria pero además encuentro siempre alguna curiosidad interesante con que acompañar el rato, como por ejemplo ese corto sobre el funcionariado que me ha hecho reir, por ya sabes qué.

    Un gran abrazo.

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  2. Precioso texto, Antonio, sobre ese momento que todos pasamos en "suspenso" ante la página en blanco y antye la que tantos, al cabo, suspendemos.

    Y si los libros que acuden en tu ayuda son como el de la imagen, puedes considerarte afortunado: Aníbal Núñez es un grandísimo poeta, tristemente desaparecido casi en plena juventud.

    Abrazos.

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  3. Amigo Manolotel, también yo podría decir eso mismo de tu facilidad para la escritura: no sé si es sana, pero sí me produce alguna envidia más de uno de tus sabrosos textos. Y ya, flores aparte, vayamos con las respuestas:

    El chisneto, efectivamente, es reciente, como también algún otro que irá apareciendo. Se ve que a falta de verdadera inspiración, uno se refugia en el juego; no sé si como pariente pobre de la Poesía o como hijo putativo.

    El soneto de la escuela, ya comentaba que ha aparecido en una revista de un Colegio en el que trabaja mi hermana: fue, como suele decirse, un poema de encargo, pero después de escrito, la verdad, es que he quedado bastante satisfecho. Celebro que mi memoria también ponga en marcha tus recuerdos.

    En cuanto al vídeo, que no sé si habrás recibido por algún otro conducto (a mí me lo remitió un viejo amigo común), me pareció curioso y bien hecho. Y, de paso, como que realza esta salita de estar... abierta siempre para todos.

    Un abrazo doble.

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  4. Gracias, Elías. Efectivamente, el libro que aparece es el que ahora mismo me rescata. Nunca había leído nada de Aníbal, más allá de algún que otro poema en internet. No sé si sabrás que fue muy buen amigo de Paco Castaño (algún poema le tiene dedicado Aníbal, y "El decorado y la naturaleza", libro de Paco, está dedicado a la memoria del poeta desaparecido), y ha sido él quien me ha insistido en que lo lea. En ello ando, con verdadero gusto.

    Un abrazo.

    P.D.:(Por cierto, ¿recibiste un correo mío del día 1?)

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