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martes, 1 de marzo de 2011

Más que recuerdos...

 [Fotografía del que recuerda, en el tiempo que se recuerda]


M
ás que recuerdos, tengo de la infancia sensaciones, instantes retenidos: la intensidad del sol en la mañana de un día de fiesta; el parque, los ladridos de un perro de la calle; las vecinas viniendo de la compra con los rulos, la bata guateada y zapatillas; las voces de las madres, a la hora del almuerzo, llamando a los chiquillos con la mesa ya puesta; la celinda de mi patio saludándole a mayo; el obrador de dulces de la esquina, el aroma del pan recién cocido; mi primera maestra, aquella escuela; mis primeras batallas, los amigos; los domingos, el tiempo del concierto en el templete público del parque al que acudía a veces con mi abuelo; mi primera cerveza —cristal rubio mojándome los labios—; el piano que nunca oí tocar, y que, decían,  había en un caserón siempre cerrado; un toro de cartón, aquel capote que alguien confeccionó para mis juegos; un partido de fútbol con mi padre en nuestro comedor, tan grande entonces; mi madre, en la cocina o trajinando; mi hermana y sus muñecas; Peter Pan en mi cama, después de que una sombra me hubiese arrebatado dos canicas de mi garganta, una tarde lluviosa de noviembre.

Retazos inconexos, luces, sombras, fragmentos que me unen a mi vida, y que no sé por qué ahora retomo mientras juegan mis dedos con las teclas de un vulgar IBM, tan distante de aquella poesía que guardaba  la mimada Corona de mi abuelo.

Hoy llegan hasta mí, desempolvados desde el hondo desván de la memoria, y hacen que me detenga en los relojes, que sume su extensión a mi presente, y comprenda que soy, en tanto ellos permanezcan en mí, aun escondidos, intactos, absolutos, necesarios conforme el tiempo avanza hasta el origen de otra mirada, de otro descender.

4 comentarios:

  1. ... y comprenda que soy, en tanto ellos permanezcan en mí, aun escondidos, intactos, absolutos, necesarios conforme el tiempo avanza hasta el origen de otra mirada, de otro descender. Lo dices todo y resumes la vida... tantas vidas.

    Abrazo enorme.

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  2. Me dió tanta nostalgia leer tu post...y es que al llegar a esta etapa de la vida recordar se nos hace tan cotidiano...
    Es como si empezaramos a buscar en el baúl testimonios que nos digan que si lo hemos hecho bien...o quizás nos alerte de que algo no fue asi y que aún podemos resolverlos ..
    Algún cabo suelto...un amigo que no supimos mas..un amor...ufff..la verdad me ha entrado la nostalgia....
    Te dejo un regalo...
    La primera vez que escuché esta canción no deje de llorar en todo el recorrido de regreso a casa...Es un grupo de catabtes jovenes venezolanos, pero este tema en particular tiene mucho que ver con tu escrito..el link es
    http://www.youtube.com/watch?v=HH8uf6oTLJA
    Espero te guste....besos

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  3. Necesarios, sí señor, porque son parte de tí, de una época en la que todo era de otro color.
    Me has evocados recuerdos de mi niñez. Te lo agradezco.
    Un abrazo

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  4. Luisa, Doña Bostezos, Esmeralda:

    En la complicidad de vuestras voces, mi voz cobra sentido.

    Un abrazo a las tres.

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