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domingo, 13 de marzo de 2011

Perogrullada

[Imagen: Taj Mahal - Tomada de la pag. www.Telva.com]


Todo al final es humo, arena, nada.
El poder y la gloria, la riqueza,
las piedras más perfectas, la belleza…,
todo será del tiempo llamarada.

También de aquel que vive en su morada
y gobierna los días con firmeza,
el tiempo se hará cargo: todo empieza
a no ser al albor de la jornada.

Por eso hay que aprender que nada vale
sino el amor y la amistad, que el resto
es sólo lastre al fin. Y que se sale

del cuerpo únicamente con lo puesto.
(Y aunque ya lo avisara Perogrullo,
nos pierden la avaricia y el orgullo.)

12 comentarios:

  1. ¿Perogrullada, Antonio? Quizás, pero de las que entran muy pocas en el kilo: vale decir, pepita de sabiduría que, pues la olvidamos tan a menudo, acaba convirtiéndose en verdadera rara avis (alguna variedad de "grulla", digo yo). Qué oportuno, además, este soneto sentencioso y fluido.

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  2. Ay si pudiéramos ser conscientes de lo que dices aunque no fuera más que diez minutos al día, pero creo que nos fijamos demasiado en lo inmediato, los árboles que no nos dejan ver el bosque.

    Un abrazo.

    Javier

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  3. Son verdades como rocas...
    Nada tienes..nada vales... al final de los tiempos todos llegamos iguales.
    Ni el mas rico, ni el mas pobre, ni el mas bueno, ni el malvado, ni los feos ni bonitos ni grandes ni chicos pueden comprar mas tiempo del que tienen..
    Un mensaje para ponerse a pensar y recapacitar en lo que vamos haciendo y como lo hacemos..
    Saludos Antonio...

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  4. Gracias, Alfredo. No deja de ser una perogrulla que, como bien dices, tendemos a olvidar. Quizá, contra ello, en algún momento, hayan surgido estos versos.

    Un abrazo.

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  5. Javier, cuántas veces y con cuánta precisión, la imagen del bosque nos explica lo que nos empeñamos en retorcer con palabras.

    Un abrazo.

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  6. Doña Bostezos, gracias por sus palabras. Coincidimos.

    Un abrazo

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  7. Lamento hacerte volver de nuevo por comentarios ya contestados, pero es que ando siempre leyéndote con retraso, pero que conste que te leo con franco interés.

    Te leo y disfruto, de paso, de buena poesía como ésta. Aparte de la profundidad del contenido, que me trae importantes recuerdos de personas que se fueron sin más equipaje que el recuerdo de los que se quedaron amándoles, está la intensidad de la palabra y de la forma.

    Discúlpame si esos dos últimos versos me chocan un poco, en mi opinión frivolizan un poco el conjunto, pero bueno, dan frescura y un toque de humor fino. Qué menos.

    Un saludo, amigo.

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  8. Qué bien dicho, Antonio, en forma y fondo. Este último me ha recordado aquellas frases de Lennon en la Balada de John y Yoko:

    Last night the wife said,
    "Oh boy, when you're dead
    You don't take nothing with you
    But your soul - think!"

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  9. Vocal, nada de lamentaciones ni disculpas. Sabes (ya te lo he comentado más veces) que la ventana está abierta para asomarte cuando quieras y puedas. No hay obligaciones ni plazos.

    Gracias por tu benevolencia, ya antigua, con mis versos. Sabes que te lo agradezco y que tu opinión la considero todo un halago; eso sí, no sé si, en realidad, tal concepto es demasiado justo u objetivo. En cualquier caso, me gusta no solo recibir tu aplauso sino, también, llegado el caso, tus críticas u objecciones. Sobre la que apuntas respecto a los dos últimos versos, tú misma das respuesta a mi intención. Leído el soneto, me parecía demasiado sentencioso y serio. Creí que esta vía un poco festiva venía a aliviarlo de tales ropajes, al tiempo que insistía en la idea global de los 14 versos. No me pareció mala solución, y así quedó.

    Un abrazo.

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  10. Al, gracias por tus palabras. Sabes cuánto agradezco y estimo tu opinión. La cita de Lennon, oportuna y certera.

    Un abrazo.

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  11. Nos llegan los poemas desde nuestro estado de ánimo, quizá el de vocal y el mío anden parejos, porque confieso que al leerlo la primera vez me asaltó la misma inquietud, pero una segunda lectura me dejó verlo desde la naturalidad de quien intenta remontar momentos difíciles y deja entrar un poquito de sol.

    Un abrazo.

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  12. Luisa, como le digo a Vocal, no me pareció mala opción rematar el poema aliviándolo un poco de seriedad. No obstante, mi propia visión no tiene por qué coincidir con la del lector/lectora, y, por tanto, merecer o no su aprobación. Una vez lanzado al vacío, el poema deja de ser (y entiéndaseme bien, que luego hay plagios) del autor, o, dicho de otro modo, ya no podrá hacer este nada por salvarlo de la intemperie.

    Un abrazo.

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