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lunes, 7 de marzo de 2011

¿Saben ese otro que dice...?

[Imagen tomada de la página: http://maquetas.mforos.com]


                                 A F. Spínola, que me lo contó.


Reunidos en Ginebra un general
americano y un mariscal ruso,
exponen con orgullo, quizá abstruso,
su peso disuasorio armamental.

Por ejemplo —comenta el mariscal—,
si desde el aire se fotografía
nuestra flota en El Báltico, el espía
solo ha de ver el brillo del metal

del acero soviético; ni sombra
de las aguas del mar. Solo el acero
—insiste el mariscal, tan orgulloso.

Fingiendo el general que no se asombra,
lo agarra por el brazo: —Compañero
—responde, entre zumbón y belicoso—,



por un momento, piensa en la aviación
del invencible pueblo americano
desplegada en el cielo. Pues no hay vano
celeste que se aprecie a su irrupción.

Un teniente español, por allí cerca,
oyéndoles hablar, dice: —En Melilla,
los muchos días que en el cielo brilla
el sol, el cabo Onán, junto a la alberca

que hay detrás del cuartel de Regulares,
se saca el instrumento y, al momento,
la flor y nata de los palomares

—cuatro palomos que parecen ciento—
sobre él se posan, pronto y familiares,
y ocultan la medida del portento.



Extrañado, sin duda, por la historia
del teniente español, cual si escondiera
un código encriptado que no fuera
capaz de traducir, frena su euforia,

y se corrige el ruso de este modo:
A tenor de la forma de los barcos,
y si bien más que mar parecen charcos,
algo de mar se ve: no ocultan todo.

Dice el americano, un tanto tenso:
También por el perfil de los aviones,
algo se llega a ver de firmamento.

Y afirma el español: —Ahora que pienso,
entremedias de plumas y plumones,
se ve cuarto y mitad del instrumento.

4 comentarios:

  1. Muy bueno, Antonio, buenísimo este chisneto encadenado. Me recuerda a un chiste que no voy a sonetizar porque he perdido práctica y, además, es muy cortito:

    Una amiga le pregunta a otra:
    - Para ti ¿cómo es el hombre perfecto?
    - El que se presenta por la mañana con un ramo de flores en una mano, una botella de cava en la otra y doce donuts.

    :-)

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  2. Algo distinto a todo lo que te he ido leyendo.
    Un abrazo, Antonio.
    Alicia

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  3. Pilar: ha valido la pena mostrar este chisneto de los militares para, a cambio de ese chiste, que no conocía.

    Un abrazo.

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  4. Alicia María, no sé cómo tomarme el comentario (dicho sea con complicidad y una sonrisa). Creo que la poesía, de vez en cuando, también se puede dar a ciertas liviandades, a bromas y, en general, a mostrarse más "a ras de tierra". En el Barroco, poetas como Quevedo ya versificaron chistes de su época (ver, por ejemplo, "Cancionero moderno de obras alegres". Colección Visor de Poesía. núm. 200 - Madrid, 1985), y en el XVIII, un buen número de autores escribió poesía satírica, con bastantes adeptos.

    Los "Chisnetos", conocidos con tal nombre los chistes populares escritos en soneto, hasta donde yo sé, tienen recientemente su origen en un profesor de la Universidad de Málaga, Ricardo Redolí Morales, quien ha publicado varios libros de ellos. Allá por finales de los 90, primeros 2000, a través de la página de Poesia.com, tantas veces recordada, un nutrido grupo de sonetistas tomamos la idea y fuimos subiendo un buen número de chistes "sonetizados". (ver comentario de Luis Bravo, "Fauno", en el chisneto publicado aquí mismo el pasado 26-02). Yo, de vez en cuando, y quizá cuando la inspiración más se resista, suelo volver a escribir alguno y, de paso, "hacer dedos".

    Quizá no haría tanta explicación ni justificación al respecto, pero, más o menos, por ahí van "estos distintos tiros".

    Gracias por la visita y el comentario.

    Un abrazo.

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