Rastros (Busca por aquí cualquier entrada con palabras-clave):

lunes, 20 de junio de 2011

Al compás



            Después de tantos años desempolvo un disco de vinilo. Lo coloco en el plato, acciono el mecanismo, la aguja lo acaricia. Oigo el refrito típico de entonces y, al tiempo, la música se expande por la sala. El viejo Bach me abraza, se adentra por mis venas, me llega al corazón. Más que escuchar su voz, más que sentir la luz en su armonía, me doy a la nostalgia de repente. Cierro los ojos. Pienso en quien no he sido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario