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jueves, 7 de julio de 2011

El músico


 [Imagen tomada de www.canonistas.com/galerias © Alfredo Oliva Delgado.]


            Frente a los demás músicos callejeros, monótonos y torpes, éste demuestra conocimientos musicales, sensibilidad, sentido del ritmo y la armonía. Desde su acordeón, la música se expande por la calle. Lejos de ser agresiva, acaricia, serena. Deposito unas monedas en el cestillo que tiene a sus pies. Brevemente, me sonríe. Pero la mueca es triste y se diluye al vuelo de sus notas.

2 comentarios:

  1. relato sublime cuajado de sensibilidad y belleza, un besin de esta amiga admiradora que te da infinitas gracias por concedernos el privilegio de ser testigos de tus sublimes letras.

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  2. Gracias, amiga, por los elogios, sin duda, demasiado exagerados. Yo sólo soy alguien que escribe y quiere aprender a hacerlo día a día.

    Un abrazo.

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