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domingo, 3 de julio de 2011

Por encima de todo

[Imagen tomada de la página: http://choriza.wordpress.com]

            Por encima de todo ser feliz, escribió Gil de Biedma en un poema. Consciente, sin duda, del terrible esfuerzo que exige tal axioma. Acaso, también, de la improbable certeza de conseguirlo. Por encima de todo ser feliz, digo yo también. No como un destino atemporal o eterno, sino como el resultado de mínimas victorias en la batalla diaria con la vida. Y en ésas andamos.

4 comentarios:

  1. Me tomo la libertad de una reflexión que tengo publicada en otro lugar. Espero no invadirte.
    Pero tu entrada es vital.

    La metamorfosis del egoísmo
    de Lola Padilla, el Sábado, 02 de julio de 2011 a las 19:29
    En la mayoría de las veces anteponemos la felicidad de quienes queremos a la nuestra, de otro modo seria egoísmo, una manera poco honorable de actuar que nos precipita al aislamieto social, aunque no al éxito.

    Con el tiempo podemos descubrir que aquellas personas son felices algo que nos colma de satisfacción, y en el mejor de los casos hasta podemos comprobar que sin una gran parte de nuestra abnegación social, el resto del mundo también hubiera sido feliz. Pasamos a ser víctimas de nuestro propio acomodo sentimental, el altruísmo ahora, se convierte sin lugar a dudas en un estado poco sostenible. O en el pretencioso poder de tener la felicidad ajena en nuestras manos.

    Es entonces, cuando nos damos cuenta que el mejor acto de amor es asegurar a nuestros seres queridos nuestra propia felicidad, esa que nos hace vitalistas, seguros. Nuestras parejas tienen el gozo de convivir con el entusiasmo o nuestros hijos educarse en la responsabilidad, de que el bienestar o la dicha personal es el motor más poderoso del mundo.

    Es en ese momento lo que comenzó siendo egoísmo se convierte en algo laudable, algo que comienza por uno mismo, la caridad.

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  2. De acuerdo, amigo... Andamos en ello cada día.

    Un placer leerte y desearte un feliz verano.

    E. Martí

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  3. Lola, ni que decir tiene que aquí tienes tu casa y tu espacio. O sea, que no hace falta ninguna disculpa para insertar cuanto desees. Además, nada más a propósito que tus palabras para apuntalar las mías. Con cuanto expresas, no puedo estar más de acuerdo. La felicidad personal de cada uno no tiene que estar en contraposición con la de los demás, sino que, por el contrario, debe redundar positivamente en los otros. Y, como digo, "en ésas andamos".

    Un abrazo.

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  4. Afortunadamente, Esmeralda, creo que somos muchos los que nos esforzamos en tal empeño.

    También te deseo un buen y feliz verano.

    Un abrazo.

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