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miércoles, 23 de noviembre de 2011

En la penumbra o en la luz

[En el puente © C. Elvira]


En la penumbra
o en la luz
te quiero

(ya estés en la penumbra
o en la luz)

Y en las horas
que dictan
su cadencia

(donde tú vas creciendo
cotidiana)

Te quiero mientras duermes
ajena
por completo

(y mientras lees un libro
mientras callas)

Te quiero cada día:
te lo he dicho
desde hace mil inviernos
de mil formas

(aunque a la postre exista
sólo una)

Te quiero cuando vuelves
de la calle
cuando te desperezas
o repasas
la lista de la compra

(y cuando ríes
mi amor no tiene límites ni verbos)
 
Y de las veinticuatro horas
que el día tiene
te quiero veinticinco

(A veces, me lo callo
pero siempre
mi corazón
sin tregua
lo proclama)

6 comentarios:

  1. De la sencillez me gusta lo complicado de lograrla, y de este poema, me gusta todo.

    Gracias Antonio.

    Un beso.

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  2. Hermosa conjuncion de temblor y esperanza. Un poema para florecer. Gracias por compartirlo Antonio.

    Eli.

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  3. Es admnirable, Antonio, cómo sabes sacar agua de la fuente, y que la fuente siempre parezca inagotable.
    La foto también es muy buena. Felcidades (dobles por tanto) a la autora.

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  4. Estimada aspid, gracias por tus palabras. A veces uno duda de si la ausencia de abalorios en el poema no llega a convertirlo en solo prosa. Y aunque en el fondo se tenga el convencimiento de que sigue siendo un poema, no sé, no sé...

    Reitero mi agradecimiento.

    Un abrazo.

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  5. Eli, eso del poema para florecer me gusta. Ojalá sea así.

    Un abrazo.

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  6. Alfredo, quién dijo que al final siempre escribimos lo mismo. O de lo mismo, no sé. Será que mis manos se van solas a la fuente. (Guiño cómplice).

    La foto, hecha en el recién estrenado puente.

    Gracias, una vez más.

    Un abrazo.

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