Rastros (Busca por aquí cualquier entrada con palabras-clave):

lunes, 14 de noviembre de 2011

Jardín de luz (1996)



Fluye el tiempo y, sin embargo,
—forma circular— no muere;
es el tiempo el que nos hiere
de muerte, y pasa de largo.
Lo que corre a nuestro cargo
no es el tiempo, es nuestra vida:
envite en una partida
que con el tiempo jugamos,
aunque de sobra sepamos
que está la apuesta perdida.








Apuremos despacio la copa de la vida,
degustemos su néctar con pasión, y sintamos
los frutos de la dicha, al tiempo que apartamos
de nosotros puñales que invitan a la herida.


Asistamos al gozo con la mar por medida,
y a la angustia, poblados de esperanza; corramos
al encuentro posible con la luz, mientras vamos
dejando atrás las sombras, sin una despedida.


Ya que la muerte llega sin llamar es preciso
que la vida haya sido fructífera, y escrita
en nuestro corazón repose la ternura.


Y que, si alguna vez, sufrimos de improviso,
como suele ocurrir, la terrible visita
del dolor, recordemos que cien años no dura.





HIPOTESIS DE LA LUZ


La luz es luz porque la sombra habita
los huecos de la luz, porque responde
desde la transparencia a cuanto esconde
el contorno del mundo, que se agita.
La luz es luz porque a la luz invita,
y acerca a la razón lo que es oscuro,
porque tiene su origen en lo puro,
y en el cristal tallado por la duda.
La luz es luz porque a su vez se muda
persuasiva en su propio claroscuro.








Apenas supe del amor, y acaso
nada hubiese sabido si no fuera
porque con vocación de primavera
una mañana me saliste al paso.


Andaba a la deriva, y es el caso
que así la soledad, mi compañera,
habitaba mi rostro a su manera:
saltando de un dolor a otro fracaso.


Llegaste, y el amor llegó contigo;
pobló mi corazón, me dio su abrigo,
y aprendí de la luz que desprendía.


Desde entonces, dichosa levadura,
lo alimento con sueños y ternura,
para que crezca y crezca cada día.

2 comentarios:

  1. Fantástico estos versos caballero
    de trovador y erguido hidalgo
    que llegan con un suave balanceo
    como si fueran brisa de verano


    Felicidades. Milagros Morales

    ResponderEliminar
  2. Milagros, gracias por ese comentario tan fresco y musical, que me tomo como un verdadero regalo.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar