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viernes, 25 de noviembre de 2011

Mirar

[Imagen © M. C. E.]


Mirar para horadar lo que se mira.
Diseccionar la piel de la materia
y ver tras su contorno lo que nunca
revela la respuesta del espejo.

Mirar para horadar: rostro, palabra,
signo o fulgor escritos en el tiempo;
más allá del perfil de lo cercano,
donde la luz más firme se convoca.

Mirar, no por mirar: ver lo escondido,
lo que tiene razón y se desvela
después de desnudar nuestra mirada.

Así mirar; siempre mirar: ser vuelo
del ojo que pregunta y que sostiene
que cada cosa, en su unidad, es múltiple.

4 comentarios:

  1. Mirar por debajo de la piel, mirar la multiplicidad desde tu unidad.
    Muy, pero muy bueno, Antonio.
    Gracias.
    Alicia

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  2. Quien mira al mundo solo con los ojos
    ve muy poco.

    Pero quienes como tú Antonio ven
    con el soplo, viendo nada lo ven todo.

    Besos.

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  3. Alicia, gracias a ti por acercarte y dejar tu huella en este camino de verbos y penumbras.

    Un abrazo.

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  4. Eli, siempre buscar un poco más alla de lo que vemos. Quizá esa pueda ser una de las claves en la búsqueda de la felicidad. Y en ello andamos.

    Un abrazo.

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