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lunes, 2 de enero de 2012

El silencio

 [Amanecer © A.C.G.]

Abrazado al silencio
me reencuentro conmigo. 

Pero, en ese silencio,
anida la palabra.

El silencio, sin ella,
es solamente un yermo.

Con ella, paraíso.
Y, a veces, laberinto.

6 comentarios:

  1. Por supuesto así es. La palabra puede ser a la vez:
    libertad o prisión, desierto o paraiso, etc.
    Pero tu, tienes un dominio especial de la palabra y siempre la pones en el lugar que le corresponde para que solo transmita energía positiva.
    Felicidades por tu entrada de hoy, es dos veces buena.
    Un saludo

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  2. Buena y sabia forma de comenzar el año, Antonio. Y hermosa foto (¿desde la entrada del puente viejo?). No creo que hubieran dado todavía las 7 a.m...

    Un abrazo.

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  3. No puedo evitar entrar y saborear el aire que perfumas cuando escribes. Besos Antonio.

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  4. Gracias, Carmen, por tus palabras. A la postre, tanto el silencio como la palabra, son muy suyos. A nosotros nos queda engañarnos, pensando que, a veces, somos capaces de domesticarlos. Pero sólo es un espejismo...

    Un abrazo.

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  5. Gracias, Alfredo.
    En cuanto a la foto, te has ubicado "pelín" mal. Si observas, el puente de hierro medio se aprecia en primer término y detrás de él (se puede intuir bajo sus arcos) el viejo. Está tomada desde la Avda. Real Fábrica de Sedas, poco antes de llegar a la Glorieta de los Leones. Efectivamente, no eran aún las 7 de la mañana, pero la foto es ya antigua, de hace un par de veranos. Si te fijas, muy al fondo, a la derecha, se ve una grúa que era la que estaba trabajando en el puente de Castilla La Mancha.

    Un abrazo.

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  6. Eli, y yo no puedo sino reiterarte mi agradecimiento.

    Un abrazo.

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