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martes, 24 de enero de 2012

Esa luz

 
[Playa de Levante, en Benidorm  © C. Elvira]

                                                                                         A Paco M.V. y a los suyos. 
                                                                                         A Ana y José Luis Ferris.  

Durante unos días hemos viajado al encuentro de la luz. Una luz única, a veces cegadora, siempre sorprendente: luz del Mediterráneo; luz de playa turística, tan huérfana en invierno. Durante unos días, menos de los que hubiéramos querido, hemos respirado esa preciosa luz. La hemos sorprendido en el lento balanceo de las olas, en el fulgor de los caballos alados de la espuma, en la tierra caliza de los montes, en los almendros, cerezos y naranjos. Con esa luz hemos visitado La Vall de Laguar; hemos visitado Leuka. Y en ambas partes hemos compartido conversación, amistad y compañía: tiempo gratificante, capaz de abrir las puertas a algo muy parecido a la felicidad.
Desde esa luz volvemos con el alma cargada de buenas sensaciones. Volvemos a otra luz, a nuestra luz, que acaso no sea única, ni por supuesto del Mediterráneo, pero que es la luz en la que venimos a reconocernos y desde la que, de cuando en cuando, partimos a otras luces, otras miradas y otras geografías.

6 comentarios:

  1. Logras que luz sea mirada siempre por primera vez. Un placer visitarte y descubrir nuevos ojos. Besos.

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    1. Eli, el placer es mío al recibirte en este rincón de penumbras.

      Un abrazo.

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  2. Siempre la luz y siempre distinta. Como los vinos a los que tanto afectan estas cosas climatológicas. Pero en ambos casos hace falta una cierta sensibilidad para estos sutiles matices para poder apreciarlo.

    Hermoso el poema dedicado de nuestro amigo Alfredo. Y tu soneto a Las partidas me recuerda mis ya lejanos comienzos en el arte de la estrategia. Teníamos una competencia mi hermano y yo y cuando perdía una partida con él me pasaba mucho tiempo pensando en la jugada fatídica. Algún torneillo si que llegué a ganar.

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    1. Amigo manolotel, veo que de cuando en cuando haces un recorrido a fondo por esta "casa", hecho que se agradece y ante el cual sabes que siempre eres bienvenido. Dicho esto, lo de la luz en la zona de levante es algo que, aunque se haya visto muchas veces, siempre sorprende. Es maravilloso observar esa intensidad tan limpia desde el primer momento en que el sol asoma. En cuanto al ajedrez, digamos que es un "vicio" que tuve en otro tiempo (hace muuuucho tiempo), y que ahora, con la posibilidad de jugar con el propio ordenador como rival, ha vuelto a despertar. Entre los diez niveles que tiene, me muevo en el ocho, pero no consigo ganar más allá de un 10 % de las partidas que jugamos. A veces es desesperante. El soneto, por supuesto y sobre todo, un divertimento.

      En cuanto al poema de Alfredo, estoy de acuerdo contigo: muy hermoso.

      Un abrazo.

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  3. Lo dejó escrito Antonio Machado: "este cielo azul. Este sol de la infancia".

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    1. Para ser más exacto: "Estos días azules y este sol de la infancia." Pero sí, más o menos, es eso.

      Gracias por la visita.a

      Un abrazo.

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