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domingo, 10 de junio de 2012

No aprendemos


[Reloj astronómico de la catedral de Estrasburgo. Imagen tomada de pasalavida.org]


            Disfruto Morir en Agosto, novela de Javier Martín, publicada por Editorial Candaya en 2004. En la página 154, leo: Vivimos tiempos de falso esplendor, estamos convencidos de que esta civilización, construida sobre el consumo, perdurará más de lo que lo hicieron otras. ¿Cómo podría ser de otro modo? nos preguntamos a la vista de nuestras obras, tan laboriosas, tan bien calculadas. ¡Qué puede amenazar nuestra forma de vida! exclaman los gobernantes desde sus tribunas. ¿Cómo imaginar que podamos llegar a perder lo que con tanto esfuerzo hemos conseguido? Nos decimos cada uno de nosotros, mientras contamos los años invertidos y los que nos quedan, en un reiterado ejercicio de aritmética que acabamos confundiendo con la materia prima de la vida, el tiempo.
         Ante estas líneas admiro su lucidez. Contra todo pronóstico, vemos cómo va derrumbándose un mundo que parecía tan perfecto hace apenas unos pocos años. Y a pesar de ello, cómo seguimos tropezando en la misma o similares piedras, sin dar verdadera importancia a lo que realmente la tiene.
            No aprendemos.

2 comentarios:

  1. Triste realidad Antonio. Y el tiempo por ser continuo, no pasa.

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    1. Así es por los siglos de los siglos.

      Un abrazo.

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