Rastros (Busca por aquí cualquier entrada con palabras-clave):

martes, 11 de septiembre de 2012

Me respira el silencio




[Las Médulas © A.C.G.]



Me respira el silencio y yo respiro
el latir vegetal de la mañana,
la limpia transparencia del aire,
su sosiego.
Soy uno con el sol que se desborda
en su propio fulgor tras la delgada línea;
uno con los gorriones, golondrinas
y alondras que cruzan el espacio;
uno con la montaña —coliseo
de verde, mineral y centro oscuro —,
con la que hoy acompaso
el antiguo bagaje de mi respiración;
uno,
con ese gran pulmón de helechos, alcornoques,
hayas, pinos, castaños,
agua que se desliza, serpentea y abunda
en cuanto tiene vida en este templo abierto .

Entro dentro de mí cuanto más abro
mis pulmones al día,
cuanto más me desprendo de mí mismo
y me acerco
a la esencia de ser, a la montaña.
Callo
y aprendo mi propia pequeñez,
mi infinita soberbia como hombre,
mi nada
frente a este todo de poder callado:
furioso en ocasiones,
trágico muchas veces,
pero al tiempo armonía, eternidad,
palabra
esencial,
      silenciosa,
 impronunciable.

Un águila desciende del abismo
transparente del aire. Se dispara
veloz, sin más destino
que el choque con la presa: instante doloroso
del que apenas
queda un plumón latiendo a la deriva
y una desolación de cielo devastado.
Después, majestuosa,
acepta el discurrir de las corrientes
y tras un aleteo imperceptible
vuelve a perderse con el horizonte.

Así es la vida, digo:
luz y dolor a un tiempo; de la mano,
muerte y renacimiento,
                                      voz,
                                               grito
y estertor ahogado,
                                   agonía y silencio;
silencio y bautismal celebración.

Vida y muerte, al tiempo respirándose;
al tiempo, respirándolas
yo
hoy
en la mañana,
mientras el mundo calla
para que yo lo escuche.

18 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias, Amando. Viniendo el elogio de un poeta como tú, me sobrecoge.

      Un abrazo.

      Eliminar
  2. Excelente poema, Antonio, un canto de amanecer que es todo un programa de vida. Y le va bien la imagen de ese «coliseo de verde, mineral y centro oscuro» de las viejas minas romanas. Como la de estas tierras bercianas, también nuestras vidas están sometidas a una "ruina montium" impacable, pero que no impide vuelos de transparencia hacia lo hondo como éste.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Alfredo. Tú lo has dicho: esa "ruina montium" que nos somete hay veces que tiende a ser más visible y rotunda; ya sea en nosotros mismos o en aquellos a quienes queremos y nos rodean. Tal vez por eso, el rescate de este poema que ya tiene sus años, y que incluí en ese poemario fallido, "En lento descender".

      Un abrazo.

      Eliminar
  3. Respuestas
    1. Ay, Pilar, qué radical qu'has sío siempre. Como decía Alberto Cortez en su canción: "Ni poco ni demasiado, todo es cuestión de medida." (dicho sea con un guiño cómplice).

      Gracias. Un abrazo.

      Eliminar
    2. Bueno, era broma. La verdad es que he perdido tino con la literatura y me cuesta mucho comentar, cosa para la que, dicho sea de paso, nunca he sido especialmente hábil. Últimamente, además, la poesía me cuesta pues son demasiados los años que llevo sin practicarla. Por eso me deshago en elogios, que son fáciles y, lo más que se puede llevar una es un "tampoco te pases". Y ahora la pregunta: ¿Dónde has estado que amanece así?

      Eliminar
    3. Pilar, en primer lugar, disculpa la tardanza de esta respuesta. Asuntos familiares me tienen bastante alejado del blog. O, si no alejado, sin mucho ánimo para echarle leña.
      Respondo a tu pregunta: ese amanecer del que hablo lo viví durante diez días, hace ya diez o doce años, en la montaña palentina, cerca de Cervera de Pisuerga: un sitio totalmente plácido y en donde era fácil experimentar sensaciones como las que movieron a estas palabras.

      Un abrazo.

      Eliminar
  4. Pláceba simbiosis de natura y uno mismo, esencia vital que oxigena la vida. Has conseguido con este poema que reverbere en mi interior un sentimiento de morriña, amigo Antonio. Yo, que soy amante de la naturaleza he sido transportada, bueno, más bien mi pensamiento, a esos parajes para mí, maravillosos de mi tierra gallega, y otros muchos de belleza sin igual, que los tenemos, y otros tantos que se van duplicando a lo largo y ancho de esta hábitat nuestro, Y ME ESTA SUBIENDO LA NOSTALGIA Y ME ESTOY PREGUNTANDO Y PREGUNTANDO COMO PODEMOS ESTROPEAR TANTA BELLEZA DÍA TRAS DÍA, ¡COMO SOMOS LOS HUMANOS, AMIGO!

    Gracias por estos versos. Hoy este papel virtual, desprende un aroma distinto, mmmmmmm...ahhhhhhhhhh

    Un abrazo

    FINA


    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Fina, mi disculpa también contigo, por mi tardanza en la respuesta.
      Efectivamente, el paisaje gallego, del que soy un ferviente enamorado, daría también para palabras como éstas.

      Gracias por la visita. Un abrazo.

      Eliminar
  5. Yo me quedo sin palabras leyendo tus poemas. Hoy también siento la maestria de un poeta que vive lo que escribe, que domina la palabras hasta someterla y hacerla volar al mismo tiempo.
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Carmen, como con los demás visitante, perdona el retraso de esta respuesta.
      Creo que tus palabras son demasiado generosas. Pero si mis versos te han movido a tales sensaciones, sin que sirva de precedente, ahora, sin que nadie nos oiga, me felicitaré con ello (guiño cómplice)

      Un saludo.

      Eliminar
  6. Naturalmente que me acuerdo de tí, Antonio, aunque hace algún tiempo que no nos vemos. Creo que la última vez fue en Talavera. Me alegra haber tenido noticias tuyas a través de Paloma y ahora que me encuentro con este blog que no conocía, tengo que felicitarte por estas nuevas publicaciones. Y como sigue gustándome la buena poesía, pasearé con frecuencia por tus páginas. Un abrazo.

    Carmina Casala

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Carmina, me alegra tu visita. Dadas las razones que expongo a Pilar más arriba, mis respuestas se han ido retrasando más de la cuenta. Disculpa por ello. Celebro que continúes tan activa en el terreno de la palabra. Aquí, ya sabes, serás siempre bien recibida.

      Un abrazo.

      Eliminar
  7. Hola Antonio. Yo es la primera vez que vengo y que leo algo tuyo. Vengo del blog de Elías, y también soy cuentero. Me ha impresionado tu poema, su fuerza, las imágnes que utilizas. Eres, como algunos poetas, una especie de demiurgo entre las fuerzas de la naturaleza y nosotros que somos incapaces de verlas así. Un saludo afectuoso desde el sur del sur.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Juan, muchas gracias por tu visita y tus palabras, quizá demasiado exageradas, para con mis versos.

      Vaya también para ti mi saludo más afectuoso.

      Eliminar
  8. Invitación

    Yo soy brasileño, y tengo un blog, muy simple.
    Estoy lhe invitando a visitar-me, y se posible, seguimos juntos por ellos.
    Fuerza, Alegría y Amizad.
    Ven para acá.

    http://www.josemariacosta.com

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, José María, por su invitación. Nos leemos.

      Un cordial saludo.

      Eliminar