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sábado, 3 de noviembre de 2012

4 haikús de otoño



[Rio en otoño -  ©  A.C.G.]

Dorado otoño:
aroma de membrillo,
tenaz nostalgia.



Con cuánto afán
la lluvia se desdobla
en niebla y río.



Entre la niebla,
difusos, los fantasmas
toman la calle.



Repiquetea
en el tambor del charco
la lluvia nueva.

8 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Pues nada, Amando, con el permiso de Alfredo, que también coincide en el haikú, tuyo es.

      Un abrazo.

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  2. Muy bonitos los cuatro, pero para llevar la contraria a mi amigo Antonio Carabias, el cuarto, ME ENCANTA.

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    1. Dicen, amigo Terly, que en la variedad está el gusto. De ahí que celebre que tú te apuntes a otro distinto al de Amando y Alfredo. Gracias por la visita.

      Abrazos.

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  3. Buen póquer (o, mejor, póker, con k de haiku), Antonio. También me quedo con el segundo.

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    1. Lo que son las cosas, a mí el que más me sugiere es el de los fantasmas en la ciudad. Será porque lo asocio a un tiempo determinado en que las nieblas en nuestro rincón eran más intensas y todo cobraba un aspecto fantasmal y difuso.

      Abrazos

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  4. Pues para que haya variación, yo me quedo con el primero, pero por un motivo; a mí, los haikus me gustan con el último verso a modo de conclusión y, en este caso, es el único que la lleva.
    Por lo demás, todos estan muy bien.

    Un abrazo

    FINA

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  5. La percepción directa de cosas tan sencillas como la lluvia,el otoño, el río, etc. y el asombro exageradamente sensible con que las describes dan a estos haikus un aire de espiritualidad que me arrastran a mi, como lectora desde la mera simpleza hasta un sublime pensamiento significativamente inolvidable.
    Un saludo.

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